Qué ver en Bariloche: chocolate, cerros y lagos de la Patagonia (2026)
Un itinerario ideal de al menos 3 o 4 días por Bariloche incluye recorrer el centro a pie, subir a los cerros y hacer el circuito chico, visitar una cervecería artesanal, tomar las excursiones de un día y descubrir los lagos de los alrededores.
Bariloche, la Suiza Argentina, reúne en un solo destino todo lo que buscas de la Patagonia:
- El chocolate: es la capital argentina del chocolate, con chocolaterías artesanales como Rapa Nui y Mamushka.
- Los lagos y las montañas: se asienta a orillas del lago Nahuel Huapi, dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, el primero que se creó en Argentina.
- El aire europeo: su arquitectura y su cultura vienen de los inmigrantes suizos y alemanes que se establecieron en la zona.
- El esquí: el Cerro Catedral es el centro de esquí más importante de todo Sudamérica.
- El verano al aire libre: senderismo, kayak y pesca.
Por eso es una ciudad para cualquier época del año: en cada estación encuentras algo distinto y hermoso por hacer.
| 📍 Día 1 · El centro de Bariloche a pie | |
| Centro Cívico y Museo de la Patagonia | Inaugurado en 1940 · piedra y madera · estilo alpino · historia natural y cultural · pañuelos blancos de las madres · lugar más fotografiado |
| Costanera del lago Nahuel Huapi | Parece un mar rodeado de montañas · miradores · bancos · atardecer con cerros nevados |
| Catedral de Nuestra Señora de Nahuel Huapi | Construida en 1947 · arquitecto Alejandro Bustillo · cúpula · vitrales |
| Calle Mitre y el chocolate: Rapa Nui y Mamushka | Calle peatonal · souvenirs · agencias de turismo · chocolate en rama · barra de pistacho · helados · imperdible |
| 📍 Día 2 · Los cerros y el circuito chico | |
| Cerro Otto | Teleférico · confitería giratoria · vista 360° · réplicas en yeso del David de Miguel Ángel |
| Cerro Campanario | Aerosilla o 30 min a pie · vista de lagos y penínsulas · lista de National Geographic · imperdible |
| Colonia Suiza | Poblado de fines del siglo XIX · inmigrantes suizos · feria de artesanías · curanto |
| Punto panorámico y hotel Llao Llao | Vistas de la península de Llao Llao · hotel de piedra y madera de ciprés · inaugurado en 1938 · uno de los más lujosos de Argentina |
| Parque Municipal Llao Llao | Área protegida · senderos fáciles · bosques de arrayanes · caminatas de 1 a 3 horas |
| Playa Bonita | 8 km del centro · kayak · buceo · stand up paddle · agua fría |
| Cerro Catedral | 20 km · cerro de esquí más grande de Sudamérica · torres rocosas góticas · trekking y mountain biking en verano |
| 📍 Día 3 · Una cervecería artesanal | |
| Cervecería de Patagonia | La más popular · menos artesanal · muchas fábricas · bonita |
| Gilbert | Muy artesanal · solo se sirve en el local · barriles · ley de pureza · 4 ingredientes · imperdible |
| 📍 Día 4 · Las excursiones de un día | |
| Puerto Blest y la Cascada de los Cántaros | Catamarán desde Puerto Pañuelo · 1 h 45 · selva valdiviana · 700 escalones de madera · alerce milenario de 1500 años · imperdible |
| Isla Victoria y el Bosque de Arrayanes | Navegación de 45 min · sendero de 800 m · único bosque de arrayanes del mundo · árboles de +600 años · puerto Anchorena · aerosilla al cerro Bella Vista |
| Brazo Tristeza y la cascada del arroyo Frey | Fiordo glaciar · paredes de granito de +500 m · barcos pequeños · medio día · menos masiva · caminata de 20 min |
| 📍 Día 5 · Los lagos de los alrededores | |
| Lago Guillermo | Ruta 40 · 36 km · por tu cuenta en auto · pesca deportiva · trucha arcoíris y fontinalis · permiso de pesca · camping |
| Lago Gutiérrez | 15 km · el más accesible · carro o transporte público · agua más cálida · nadar · Cascada de los Duendes |
| Lago Mascardi | 30 km · ruta 40 · puerta de entrada al Cerro Tronador · hotel Tronador · camping |
| Lago Nahuel Huapi | 557 km² · 464 m de profundidad · 8 brazos · 7 °C · Isla Victoria · leyenda de Nahuelito · imperdible |
El centro de Bariloche a pie
La ciudad es pequeña y se recorre caminando. En un solo paseo enlazas la plaza principal, la orilla del lago, la catedral y la calle del chocolate, y terminas de vuelta donde empezaste.
Centro Cívico y el Museo de la Patagonia
El Centro Cívico es el corazón de Bariloche y fue inaugurado en 1940. Es una construcción en piedra y madera, con ese estilo alpino que hoy caracteriza a la ciudad. Aquí está el Museo de la Patagonia, donde aprendes sobre la historia natural y cultural de la región, desde los pueblos originarios hasta la llegada de los inmigrantes europeos.
Es un símbolo de la identidad local y uno de los lugares más fotografiados. El piso de la plaza está lleno de pañuelos blancos: los pañuelos de las madres y abuelas argentinas, un símbolo de la búsqueda de verdad y justicia. Las madres los usaron para reconocerse entre sí durante la dictadura militar y representaban a los hijos desaparecidos. Con los años se volvieron un emblema mundial de resistencia, dignidad y derechos humanos, y las madres aún se reúnen anualmente en esta plaza. A mí me lo contaron los locales; yo no alcancé a verlo, pero es una de las cosas que más se quedan contigo de este lugar.
La costanera del lago Nahuel Huapi
A unos pasos del Centro Cívico llegas a la costanera del lago Nahuel Huapi. Es tan grande que parece un mar rodeado de montañas, y es uno de los lagos más importantes de la Patagonia. Su nombre, en mapudungun, significa la isla del puma.
A lo largo de la costanera hay miradores y bancos para sentarte a disfrutar la vista. Si tienes suerte, te toca un atardecer increíble con los cerros nevados al fondo.
La Catedral de Nuestra Señora de Nahuel Huapi
Siguiendo la costanera llegas a la Catedral de Nuestra Señora de Nahuel Huapi, un edificio monumental construido en 1947 por el arquitecto Alejandro Bustillo. Tiene grandes muros y una enorme cúpula decorada.
Lo que más sorprende es entrar y ver sus vitrales. Vale la pena la visita.
La calle Mitre y el chocolate: Rapa Nui y Mamushka
Desde la catedral caminas hacia el centro hasta la calle Mitre, la arteria principal de Bariloche y el epicentro de su vida comercial y turística. Gran parte es peatonal, así que la recorres sin preocuparte por los carros. Encuentras tiendas de souvenirs, ropa para trekking o esquí, restaurantes y agencias de turismo. De día está llena de gente; de noche se llenan los bares y el ambiente se vuelve muy animado.
Pero lo más importante de esta calle son sus chocolaterías. El chocolate llegó a Bariloche con los inmigrantes europeos, sobre todo los suizos, y se convirtió en parte de la identidad cultural. Cada Semana Santa se celebra la fiesta del chocolate, con esculturas gigantes de cacao y huevos de pascua que se reparten en el centro.
Rapa Nui y Mamushka son las dos tiendas más famosas, y son extremadamente ricas. Existe una especie de rivalidad entre ellas, y si les preguntas a los locales cuál es la mejor, vas a encontrar opiniones mezcladas. Mi consejo es ir a ambas, probar todos los chocolatitos pequeños que encuentres y decidir tú mismo. Después de probarlas, mi favorita fue Rapa Nui: me encantó su chocolate en rama y, sobre todo, su barra de pistacho, la más rica que me he comido.
💡 Tip: prueba también sus helados, no solo el chocolate. El chocolate te lo llevas como souvenir, pero el helado no; ambas tienen helados riquísimos, con sabores como el de chocolate en rama.
Al terminar de recorrer la calle vuelves al Centro Cívico, y con eso ya recorriste el centro de Bariloche a pie.
Los cerros y el circuito chico
Con el centro ya recorrido a pie, los días siguientes son para los cerros y los paisajes de los alrededores. Para varios de estos lugares te conviene un carro. Empiezas por dos miradores y luego enlazas el circuito chico, unos 60 kilómetros que bordean el lago Nahuel Huapi y encadenan varios de los paisajes más icónicos de la región.
Cerro Otto
El Cerro Otto está a pocos minutos en auto desde el centro y es uno de los imperdibles. Subes en teleférico hasta la cima, donde hay una confitería giratoria con vista panorámica de 360 grados del lago y de la cordillera.
No es famoso solo por el mirador. Allí funcionó la fundación del artista italiano Lorenzo Piccoli, que donó réplicas en yeso de esculturas como el David de Miguel Ángel. Es un lugar que combina naturaleza, arte y gastronomía.
Cerro Campanario
El Cerro Campanario está considerado uno de los mejores miradores del mundo: National Geographic lo incluyó en su lista de los paisajes más impresionantes del planeta. Desde arriba ves los brazos del Nahuel Huapi y el Moreno, la península de San Pedro, la península de Llao Llao y la cordillera de los Andes al fondo.
💡 Tip: La subida es corta: puedes hacerla en aerosilla o caminando unos 30 minutos. Fue mi vista favorita de todo Bariloche, un 10 de 10.
Colonia Suiza
La Colonia Suiza es una parada que hace la mayoría de los tours del circuito chico. Es un pequeño poblado fundado a fines del siglo XIX por inmigrantes suizos, famoso por su feria de artesanías.
💡 Tip: Prueba el curanto, un plato tradicional que se cocina bajo tierra con piedras calientes, carne, papa y vegetales. Es una tradición que trajeron desde Chile y que se conserva hasta hoy.
El punto panorámico y el hotel Llao Llao
El punto panorámico te regala una de las vistas más bellas de la península de Llao Llao. Allí mismo está el famoso hotel Llao Llao, un ícono de la arquitectura patagónica y considerado uno de los hoteles más lujosos de Argentina. Su construcción, principalmente en piedra y madera de ciprés, se integra con el paisaje montañoso y te hace pensar que llegaste a Suiza.
El hotel fue proyectado por Alejandro Bustillo e inaugurado en 1938. Un incendio lo destruyó en 1939, así que lo reconstruyeron y lo reabrieron en 1940. Fue un proyecto estatal para afirmar la soberanía nacional en la Patagonia y aprovechar el potencial turístico de la zona: una forma de venderle la Patagonia a los europeos en pleno boom argentino, mostrándoles que el país tenía montañas, lagos y hasta la misma arquitectura de los Alpes.
Un dato curioso: el nombre del hotel viene de un hongo, una especie de parásito que vive en los árboles de ñire y coihue.
Parque Municipal Llao Llao
El Parque Municipal Llao Llao fue otra de mis paradas en el circuito chico. Es un área protegida con senderos muy fáciles que atraviesan bosques de arrayanes, coihues y cipreses. Aquí ves de cerca el hongo que le da nombre al hotel.
Puedes hacer caminatas cortas, de alrededor de una hora o hasta tres horas, y disfrutar de un entorno natural impresionante sin alejarte demasiado de la ciudad. Es uno de esos lugares donde sientes la Patagonia en estado puro, pero al alcance de la mano.
Playa Bonita
La Playa Bonita está a solo 8 kilómetros del centro, y es la playa más cercana y una de las más concurridas. Vas a ver gente practicando kayak, buceo y stand up paddle.
💡 Tip: El agua es muy fría, incluso en verano. Yo solo me metí hasta las rodillas y ya estaba demasiado helada, pero en los días de calor hay bastante gente bañándose en el lago.
Cerro Catedral
El Cerro Catedral es el cerro de esquí más grande de Sudamérica. Está a solo 20 kilómetros de Bariloche y recibe su nombre por la forma de sus torres rocosas, que parecen una catedral gótica.
En invierno es el epicentro del esquí y el snowboard; en verano es ideal para hacer trekking y mountain biking.
Una cervecería artesanal
A Bariloche se le llama la capital nacional del chocolate, pero también es la capital de la cerveza artesanal: su producción supera el millón de litros al año. La tradición viene de la misma inmigración alemana y suiza que llegó a la zona a finales del siglo XIX y principios del XX. Se dice que la primera cerveza elaborada aquí fue en 1927 y se llamaba Parque Nacional.
Hoy la ciudad tiene una de las mayores concentraciones de cervecerías artesanales per cápita de toda Argentina, con más de 30 emprendimientos. Visitar una es la forma de vivir esta experiencia local, así que te dejo las dos que conozco.
Cervecería de Patagonia
Es el lugar más popular para visitar y uno muy bonito. No es, sin embargo, el más artesanal, porque ya tiene varias fábricas produciendo la cerveza.
💡 Tip: Aun así lo recomiendo; es una parada linda si quieres el ambiente cervecero sin salir de lo conocido.
Gilbert
Este es tan artesanal que ni siquiera venden la cerveza fuera del local: la conservan en los barriles que tienen ahí, sin embotellar, así que es aún más pura y más fresca. No soy un fanático de la cerveza y aun así fue una de las mejores que me he tomado en la vida. Los dueños me explicaron cómo la hacen y toda la ciencia detrás.
Siguen la ley de pureza, que permite usar solo cuatro ingredientes: cebada, lúpulo, levaduras y agua. El agua es la base: más del 95% de cada vaso es agua, y ellos la extraen del arroyo Moreno, que se renueva todo el tiempo y se mantiene limpio. Cada cocinada son 600 litros y lleva 100 kilos de cebada malteada, que se prepara el día anterior.
El lúpulo, según ellos el alma de la cerveza, viene de El Bolsón, un pueblito 100 kilómetros al sur donde los granjeros lo cultivan con muy buena calidad. Las IPAs llevan mucho más lúpulo que las demás cervezas —cientos de gramos por tanda—, y de ahí su amargor. Entre cocinar, pasteurizar y fermentar, cada cerveza tarda una o dos semanas.
💡 Tip: Ve a Gilbert si quieres lo más puro y fresco: como no la embotellan, esta cerveza solo la pruebas ahí.
Las excursiones de un día
Bariloche es la puerta de entrada a algunas de las excursiones más lindas de la Patagonia argentina, y lo mejor es que casi todas son cortas. Un solo día basta: te embarcas en un catamarán o manejas unas horas entre bosques milenarios y llegas a paisajes increíbles. Hay tres excursiones principales de un día, y aquí te cuento las tres para que elijas cuál hacer.
Puerto Blest y la Cascada de los Cántaros
Esta fue mi excursión favorita. Es una navegación de un día completo que te lleva adentro del brazo más largo y espectacular del lago Nahuel Huapi. El catamarán sale desde Puerto Pañuelo y el viaje dura aproximadamente una hora y 45 minutos.
Una curiosidad de este brazo es que recibe más de 3500 milímetros de lluvia al año, casi cinco veces más que la ciudad de Bariloche. Toda esa humedad crea un microclima especial que le da vida a la selva valdiviana, un bosque muy denso y exuberante que solo se ve en esta zona del parque.
La primera parada es la estación Cascada de los Cántaros. Desembarcas y tienes un tiempo asignado, normalmente como una hora, para subir un sendero de unos 700 escalones de madera. Suena a mucho, pero hay varios miradores en el camino para descansar y no son escaleras muy empinadas. A lo largo de los escalones ves los saltos de la cascada, que desemboca en el lago pero se origina mucho más arriba, en el lago de los Cántaros, al que no se accede en este paseo.
Al final del sendero te espera un alerce milenario, un árbol protegido de más de 1500 años de antigüedad, probablemente uno de los más viejos de toda la región. Luego vuelves a embarcar y navegas solo cinco minutos más hasta Puerto Blest, un lugar históricamente importante porque fue parte de la ruta que usaban los jesuitas hacia Chile en el siglo 17.
En Blest hay un hotel y un restaurante, pero tienes dos opciones para pasar el rato: tomar una excursión adicional al lago Frías, de color verde, o quedarte a hacer caminatas. Yo opté por quedarme, que fue lo que me recomendaron los guías locales: con la otra opción vas tan apresurado que no alcanzas a recorrer bien ninguno de los dos lugares. Hice uno de los trekkings, el más largo, que le da la vuelta a casi todo el brazo. De ida me interné por el bosque y de regreso me devolví por la playa.
💡 Tip: la comida del restaurante de Puerto Blest me pareció cara y muy regular, solo venden sándwiches y brownies a precio alto. Si puedes, lleva tu propia comida desde la ciudad y así almuerzas tranquilo allá.
Isla Victoria y el Bosque de Arrayanes
Esta es la excursión más clásica y popular. Dura aproximadamente medio día en su modalidad rápida, o puedes escoger el día completo para un recorrido más extenso. Desde Puerto Pañuelo navegas unos 45 minutos hasta la península de Quetrihue, donde está el Bosque de Arrayanes.
Desembarcas y recorres un sendero de madera de unos 800 metros. Este no es el único lugar con arrayanes, pero sí es el único bosque del mundo donde la especie crece con la densidad y el porte de un bosque de verdad: algunos de los árboles tienen más de 600 años. La corteza del arrayán es muy fría al tacto y tiene unos diseños increíbles, porque la savia circula muy cerca de la superficie. Se volvió uno de mis árboles favoritos.
La segunda parada es la Isla Victoria, en el puerto Anchorena. La isla es enorme, tiene unos 31 kilómetros cuadrados, así que solo visitas una pequeña parte. Funcionó como un vivero de coníferas, y por eso hoy conviven especies nativas con árboles exóticos como secuoyas, pinos y robles de todo el mundo. Aquí puedes hacer caminatas autoguiadas de distintas longitudes, como el sendero del ex vivero nacional o el que llega a la Playa del Toro, de arena volcánica. También hay una aerosilla, que pagas aparte, para subir al cerro Bella Vista y obtener una vista panorámica.
Es una de las excursiones más populares porque las caminatas son fáciles y te muestran muy de cerca la flora de la región. Lo único malo es que, justo por ser tan concurrida, no es el mejor lugar si buscas relajarte o encontrar la naturaleza en un estado más virgen.
Brazo Tristeza y la cascada del arroyo Frey
Si eso es lo que buscas, la tercera excursión es la mejor alternativa: el Brazo Tristeza y la cascada del arroyo Frey, mucho menos masiva y más contemplativa que las navegaciones tradicionales. Se hace en barcos más pequeños y dura solo medio día. Yo no fui, pero se ve espectacular.
El brazo Tristeza es un fiordo glaciar: un glaciar talló este profundo cañón que luego fue inundado por el lago. Sus paredes de granito caen casi en vertical sobre el agua, superando en algunos puntos los 500 metros de altura. El paseo consiste en una navegación lenta de aproximadamente una hora y media hasta el final del fiordo, y el atractivo principal es el paisaje en sí: numerosas cascadas que nacen directamente en la montaña y caen al lago, especialmente después de los días de lluvia. No hay paradas intermedias; el objetivo es disfrutar del silencio y la inmensidad de este paisaje virgen.
Al llegar al final del brazo, la embarcación atraca y desembarcas para hacer una caminata de unos 20 minutos por un sendero de bosque nativo, de baja dificultad, que conduce a la base de la cascada del arroyo Frey. Un dato interesante: este arroyo es el mismo que pasa por el famoso refugio Frey en el Cerro Catedral, así que el agua que ves viene directamente del deshielo de esas cumbres muy altas. El tiempo en la cascada suele ser de unos 40 minutos antes del regreso. Lo único malo es que, precisamente por estar tan enfocada en la naturaleza, no tiene mucha infraestructura.
Los lagos de los alrededores
Más allá de las excursiones en catamarán, Bariloche está rodeada de lagos que puedes visitar por tu cuenta. Son cuatro los que vale la pena conocer, cada uno con su propio carácter: uno para pescar, otro para nadar, otro como base de montaña y el gran lago que le da nombre a todo el parque. Te toca priorizar o alargar tu visita si quieres verlos todos.
Lago Guillermo
El lago Guillermo está en la zona sur de Bariloche, sobre la ruta 40, a unos 36 kilómetros de la ciudad. A diferencia de otros, no es un destino de excursiones organizadas: es un lugar para visitar por tu cuenta en auto, entrando por un desvío de un par de kilómetros.
Es un lago relativamente pequeño, de unos 10 kilómetros cuadrados, muy protegido de los vientos por su ubicación encajonada entre las montañas. Su gran atractivo es la pesca deportiva: es conocido por su buena población de trucha arcoíris y trucha fontinalis. Encontrarás zonas para acampar y playas públicas de piedra, pero pocos servicios.
Forma parte de una cadena de lagos conectados: el agua del lago Mascardi fluye hacia el Guillermo, y de allí nace un pequeño río que sigue su curso. Escuché que es muy recomendado no solo para pescar, sino también para hacer picnic, kayak o remo.
💡 Tip: Si vas a pescar, necesitas un permiso de pesca vigente, que puedes comprar en Bariloche. Y como aquí no hay muchos servicios, lleva todas tus cosas contigo.
Lago Gutiérrez
El lago Gutiérrez es el más accesible desde Bariloche: está a solo 15 kilómetros del centro y llegas fácil, en carro o incluso en transporte público. A diferencia del Nahuel Huapi, que es de origen puramente glaciar, este es de origen glaciotectónico, porque una falla geológica contribuyó a formar su cuenca.
Al ser más pequeño y menos profundo, su agua es unos 2 o 3 grados más cálida que la del Nahuel Huapi, y por eso es el favorito de los locales para nadar en verano. En la cabecera norte, en la Villa de los Coihues, está la playa más popular, con guardavidas en temporada alta.
Desde ahí salen dos caminatas conocidas: una fácil de 15 minutos hasta la Cascada de los Duendes, y el inicio del sendero al refugio Frey del Cerro Catedral, un ascenso de 4 o 5 horas. En la orilla opuesta, a la que se accede por la ruta 40, hay zonas de camping y playas públicas.
💡 Tip: Este es el lago para ir a nadar. Es también uno de los pocos del parque nacional donde está permitido el uso de embarcaciones de motor, con algunas restricciones.
Lago Mascardi
El lago Mascardi está a 30 kilómetros al sur de Bariloche por la ruta 40, y es la puerta de entrada a la zona del Cerro Tronador. Su característica más distintiva es una forma de B, porque sus brazos llevan nombres distintos: el brazo Catedral mira hacia la cordillera del cerro homónimo, y el brazo Tronador se orienta hacia el cerro más alto del parque.
El lago lleva el nombre de Nicolás Mascardi, un misionero jesuita del siglo XVII que fue uno de los primeros europeos en explorar esta región. En su costa encontrarás el hotel Tronador, otro histórico de la zona —no tanto como el Llao Llao— y una zona de camping. Es el lago que muchos visitan para conocer el cerro Tronador o para acampar y usarlo como base de otras aventuras.
Lago Nahuel Huapi
El lago Nahuel Huapi es el eje central que le da nombre a todo el parque nacional. Es uno de los lagos más grandes de Argentina, con 557 kilómetros cuadrados y una profundidad máxima de 464 metros. Su nombre significa la isla del puma, y esa isla es la actual Isla Victoria, la más grande de las 30 que tiene el lago.
Es de origen glaciar: durante la última glaciación una enorme masa de hielo avanzó desde la cordillera, talló los valles y, al retirarse, el agua del deshielo llenó las depresiones y creó el lago y sus ocho brazos. Por eso el agua es tan pura y cristalina, aunque muy fría, con una temperatura promedio de 7 grados. A pesar de su tamaño, tiene un solo desagüe: el río Limay, que nace en su extremo oriental.
El lago es completamente navegable y es la vía de casi todas las excursiones de la zona. Tiene también su leyenda: la de Nahuelito, una supuesta criatura acuática cuyo primer avistamiento oficial se registró en 1922, presentado por un director del zoológico de Buenos Aires. Seguramente pasarás por aquí, así que acércate a alguna de las playas cercanas a Bariloche para nadar: este lago sí o sí no te lo puedes perder.
Tips para visitar Bariloche
| País | Argentina (Patagonia) |
|---|---|
| Días recomendados | 3 o 4 días, o más si sumas paseos de un día |
| Mejor época | Verano (enero) para senderismo; invierno (julio) para esquiar |
| Presupuesto por día (≈ USD) | A verificar (una comida ronda los 20 USD por persona) |
| Moneda | Peso argentino |
| Idioma | Español |
| Dónde alojarse | A verificar (el centro es pequeño y se recorre a pie) |
¿Cómo llegar a Bariloche?
La mayoría llega en avión. El aeropuerto está a solo 15 minutos del centro y el vuelo desde Buenos Aires dura unas 2 horas, con varias frecuencias diarias. Ten en cuenta que si vuelas con Aerolíneas Argentinas el equipaje en bodega se limita a 15 kilos, bastante menos de lo habitual: empaca poco.
También puedes llegar en bus, desde la capital o desde El Calafate, pero el trayecto es largo y suele superar las 20 horas. Es una opción menos popular, salvo que estés recorriendo la ruta 40 por tierra: en ese caso puedes manejar por la ruta 40 hasta la ciudad.
¿Cuántos días quedarse?
Bariloche merece al menos 3 o 4 días para recorrer los lagos, los cerros y los senderos más famosos. La ciudad en sí es pequeña, pero desde ella salen varios paseos de un día, así que vale la pena reservarle más tiempo si quieres sumar excursiones a los lagos y navegaciones de los alrededores.
¿Cuál es la mejor época para visitar?
Bariloche tiene estaciones muy marcadas y cambia por completo según cuándo vayas. En verano las temperaturas rondan los 20 a 25 °C, ideal para senderismo y actividades al aire libre. En invierno bajan a 0 grados o menos, la temporada perfecta para esquiar en el Cerro Catedral. En otoño y primavera hay menos turistas y paisajes teñidos de colores únicos.
La temporada alta es julio (esquí) y enero (verano); si viajas en esas fechas, reserva alojamientos y excursiones con anticipación, porque es uno de los destinos más visitados de Argentina y se llena. Para hacer trekking en la Patagonia, diciembre y marzo también son buenos meses.
¿Qué tan caro es y cómo pagar?
Argentina es un país caro para lo que es América Latina, y la Patagonia todavía más. Los servicios turísticos están muy dolarizados: los tours se cobran en dólares, a precios que parecen de Europa o Estados Unidos, y una comida ronda los 20 USD por persona.
Para pagar, la tarjeta de crédito te sirve para casi todo. En zonas remotas como esta conviene llevar efectivo: a veces prefieren dólares y a veces pesos, así que optimiza según lo que te salga más barato. La moneda es el peso argentino, que en agosto de 2025 se cotizaba alrededor de 1.500 por dólar, ya sin la vieja brecha entre el dólar oficial y el dólar blue.
¿Cómo moverte por Bariloche y sus alrededores?
El centro se recorre entero a pie: la calle Mitre, la arteria principal, es en buena parte peatonal y ahí están las agencias de turismo. Para los cerros y el circuito chico, de unos 60 kilómetros, te conviene un auto o sumarte a un tour organizado.
Las excursiones a los lagos se hacen navegando en catamarán desde Puerto Pañuelo. Algunos lagos, como el Gutiérrez, son muy accesibles e incluso llegas en transporte público; otros, como el Guillermo, solo se visitan por tu cuenta en auto. Si piensas pescar en alguno, necesitas el permiso de pesca vigente, que puedes comprar en Bariloche.
Otros destinos de Argentina
Si estás armando un viaje más largo, estas guías se combinan con esta:
