Qué hacer en La Guajira: itinerario de viaje de 7 días (2026)
Un itinerario ideal de 7 días por La Guajira incluye llegar a Riohacha y buscar los flamencos rosados del Santuario de Fauna y Flora Los Flamencos, descansar en el Cabo de la Vela, que los wayús consideran su paraíso, caminar por las dunas de Taroa, donde el desierto se junta con el mar, navegar en bote por Bahía Hondita, recorrer las Salinas de Manaure y una ranchería wayuu, disfrutar la playa de Palomino y cerrar el día con vallenato, y volver a Riohacha por sus playas, sus artesanías y la sala étnica.
La Guajira, el mayor secreto turístico de Colombia, es un departamento del mar Caribe que limita con Venezuela, y se distingue por:
- Paisajes desérticos: kilómetros de desierto donde a veces parece que estás solo.
- Playas vírgenes: una región poco explorada y poco visitada por turistas.
- Dunas de arena gigantes: las de Taroa, en la Alta Guajira.
- Rancherías y villas pesqueras remotas: los asentamientos del pueblo indígena wayuu, que le dio el nombre a la región.
- El punto más al norte de Suramérica: el inicio de toda la parte de Suramérica.
Y ahí está el trato: esa naturaleza a cambio de muy poca infraestructura turística.
| 📍 Día 1 · Riohacha | |
| Riohacha, el Portal de las Perlas | Llegada en avión · explotación de perlas · estatua de Nicolás de Federman · leyenda del hacha · recorrido en carro |
| Santuario de Fauna y Flora Los Flamencos | A 20 minutos de Riohacha · canoa por la Laguna de Navío Quebrado · flamencos rosados · aves migratorias · imperdible |
| Noche de mariscos y calles de Riohacha | Restaurantes pesqueros · mariscos frescos · calles de la ciudad |
| 📍 Día 2 · Cabo de la Vela | |
| Cabo de la Vela | Paraíso wayuu · playa sagrada · salida temprano · día entero de descanso |
| El Faro | Mirador · uno de los mejores atardeceres del mundo · imperdible |
| El Pilón de Azúcar | Subida a la montaña · vistas de toda la playa |
| 📍 Día 3 · Alta Guajira | |
| La Alta Guajira | Uno de los 3 desiertos de Colombia · planicies enormes · casi sin turistas |
| Las dunas de Taroa | Dunas de arena blanda · desierto contra el mar · sagradas para los wayús · descalzo, nunca en carro · imperdible |
| Punta de Gallinas | Punto más septentrional de Suramérica · torre de rocas como tótem · kilómetros de desierto |
| 📍 Día 4 · Punta Aguja y Bahía Hondita | |
| Punta Aguja | Playa virgen · menos turística que las otras · día de descanso |
| Bahía Hondita | Paseo en bote · flamencos rosados · niños pescadores · cangrejos en la orilla |
| 📍 Día 5 · Manaure y la ranchería wayuu | |
| Salinas de Manaure | Las más importantes del país · 4.080 hectáreas · charcas artesanales · pico y pala con los lugareños · sal fresca para llevar |
| El salar de agua rosada | También en Manaure · agua de color · paisaje de otro planeta |
| La ranchería wayuu | Familia wayuu · wayuunaiki, 400.000 hablantes · trueque de animales · decisiones en manos de la mujer · baile · imperdible |
| Las mochilas wayús | Probablemente la artesanía más popular de Colombia · 60.000 pesos, unos 15 dólares · 300.000 en el aeropuerto de Bogotá · compra directa a los wayús |
| 📍 Día 6 · Palomino | |
| Palomino | Una de las playas más cotizadas del país · bajo la Sierra Nevada de Santa Marta · primera mitad del día |
| Una noche de vallenato | Uno de los géneros más representativos de Colombia · origen del género, acá en La Guajira · imperdible |
| 📍 Día 7 · Riohacha | |
| Playas, artesanías y la sala étnica | Caminata por las playas · puestos artesanales · sala étnica · vuelo de regreso a Bogotá |
Riohacha y el Santuario de los Flamencos
El viaje empieza en la capital. Llegas en avión a Riohacha, das un pequeño recorrido en carro por la ciudad y sales hacia el Santuario de Fauna y Flora Los Flamencos, a 20 minutos. La noche se cierra con mariscos frescos y un paseo por las calles.
Riohacha, el Portal de las Perlas
Riohacha es la capital de La Guajira y sirve como vía de acceso para el turismo en la región. La llamaron el Portal de las Perlas por la explotación de perlas de siglos anteriores.
La fundó Nicolás de Federman, y en la plaza principal hay una estatua suya. En ella sostiene un hacha en la mano: la leyenda cuenta que con esa hacha unió el río Ranchería y el mar.
La costa está bordeada de palmeras, playas y puestos artesanales. Con un recorrido corto en carro ves la ciudad antes de salir hacia el santuario.
Santuario de Fauna y Flora Los Flamencos
El Santuario de Fauna y Flora Los Flamencos está considerado una de las áreas protegidas más ricas en variedad de aves acuáticas, residentes y migratorias.
El plan dentro del parque es un recorrido en canoa hasta la Laguna de Navío Quebrado. Ahí puedes ver flamencos rosados y otras aves que estén por el santuario ese día.
💡 Tip: El santuario está a 20 minutos de Riohacha, así que entra en el mismo día 1, después del recorrido en carro por la ciudad.
Noche de mariscos y calles de Riohacha
Cierra el día en un restaurante pesquero. Los mariscos y la comida de mar son muy frescos acá.
Después camina por las calles de esta ciudad pequeña.
Cabo de la Vela, el paraíso wayuu
El segundo día es un día entero de playa. Sales temprano hacia Cabo de la Vela y te quedas ahí, entre el atardecer de El Faro y la subida al Pilón de Azúcar.
Cabo de la Vela
Es una de las atracciones más populares de La Guajira y, para los wayús, un lugar sagrado: creen que aquí está su paraíso. Tienes el día entero para descansar y relajarte en la playa.
El Faro
El Faro es un mirador muy popular por sus vistas espectaculares.
💡 Tip: Guarda El Faro para el atardecer: es uno de los mejores del mundo.
El Pilón de Azúcar
El Pilón de Azúcar es una montaña enorme y muy conocida que se sube desde el mismo Cabo de la Vela. Desde arriba tienes vistas excelentes de toda la playa.
La Alta Guajira: dunas de Taroa y Punta de Gallinas
El tercer día el desierto toma el mando. Sales hacia el norte, cruzas planicies vacías y terminas en el extremo norte de Suramérica, con una parada en unas dunas donde el desierto se junta con el mar.
La Alta Guajira
La Alta Guajira es uno de los tres desiertos de Colombia, y es donde te adentras este día. Sus planicies enormes impresionan y, como llega poco turismo, a ratos parece que estás solo ahí dentro.
Las dunas de Taroa
Las dunas de Taroa son mi parte favorita de toda La Guajira. Son dunas enormes, de arena blanda: nunca he visto un desierto con dunas que se una con el mar. También son muy sagradas para los wayús.
💡 Tip: Ángel, mi guía wayuu, me dijo que a estas dunas se entra pisando solo con los pies: nada de zapatos y mucho menos meter un carro.
Punta de Gallinas
Desde las dunas sigues kilómetros y kilómetros de desierto hasta Punta de Gallinas, el punto más septentrional de Suramérica: el inicio de toda la parte de Suramérica. La playa es muy bonita.
Acá hay una costumbre: armar una pequeña torre de rocas que hace de tótem tuyo.
Punta Aguja y Bahía Hondita
El día 4 baja el ritmo. Primero una playa nueva, después un paseo en bote entre flamencos y niños pescadores, con cangrejos en las orillas.
Punta Aguja
Te mueves a una playa nueva: Punta Aguja. Es un poco más virgen y menos turística que las otras.
Bahía Hondita
Después haces un paseo en bote por Bahía Hondita. Aquí vuelves a encontrar flamencos rosados, y puede que te cruces con pequeños botes con niños pescadores.
En las orillas hay muchos cangrejos. Es divertido verlos caminar de lado y esconderse bajo la arena.
💡 Tip: Aprovecha el resto del día para disfrutar las playas y descansar: el día 5 arranca el camino de regreso.
Las Salinas de Manaure y una ranchería wayuu
El quinto día empieza el camino de regreso, y pasa por la sal y por la cultura. Primero los salares más importantes del país; después, una visita a una familia wayuu para aprender de sus costumbres.
Salinas de Manaure
La primera parada son las Salinas de Manaure, las más importantes de Colombia: cubren 4.080 hectáreas.
El método de recolección son las charcas artesanales. Puedes interactuar con los lugareños, que con pico y pala en mano te muestran lo ardua que es la tarea.
💡 Tip: Llévate un poco de sal fresca a casa: hay muchísima.
El salar de agua rosada
En Manaure hay otro salar con el agua rosada. Es similar a las salinas normales, pero el color te hace sentir en otro planeta. Yo también lo recomiendo.
La ranchería wayuu
Después de las salinas, mi tour me llevó a conocer a una familia indígena wayuu. En su ranchería aprendí mucho de sus costumbres, y varias de ellas difieren bastante de las de otras culturas indígenas.
- El idioma: se llama wayuunaiki y lo hablan alrededor de 400.000 personas.
- La riqueza: está en los animales, no en el dinero. Se usa mucho el trueque —una cabra por dos gallinas, una vaca por tres cabras— y rara vez el dinero.
- La casa: la mamá es la importante y todas las decisiones las toma la mujer. El papá solo aporta dinero, y el hombre puede tener todas las esposas que pueda mantener económicamente.
- El encierro: cuando una niña se transforma en mujer, la costumbre es encerrarla unos cinco años para enseñarle a tomar decisiones en la casa, atender a su esposo e hijos, cocinar y hacer mochilas.
Al final puedes bailar con ellos y aprender algunas costumbres. Es muy divertido.
Las mochilas wayús
Las mochilas wayús son probablemente la artesanía más popular de todo Colombia, y las mujeres aprenden a tejerlas durante el encierro.
En el aeropuerto de Bogotá cuestan unos 300.000 pesos, unos 75 dólares. Una mochila original en La Guajira puede costar 60.000 pesos, como 15 dólares. Y si la compras con los indígenas, la ganancia se queda con ellos; en el aeropuerto se la llevan las tiendas.
💡 Tip: Nunca compres las mochilas del aeropuerto: cómpralas en La Guajira, directamente a los wayús.
Palomino y el vallenato
El día 6 ya es camino de regreso, y junta dos cosas muy distintas: una playa y un género musical. La primera mitad del día es para Palomino. La noche es para el vallenato, que nació en esta región.
Palomino
Palomino es una de las playas más cotizadas del país y está ubicada debajo de la Sierra Nevada de Santa Marta.
💡 Tip: Palomino aquí es solo medio día: disfrútala en la primera mitad de la jornada, porque la noche está reservada para el vallenato.
Una noche de vallenato
El día se termina con otra riqueza cultural de Colombia: el vallenato, uno de los géneros musicales más representativos del país. Y en La Guajira dicen que nació acá.
Último día en Riohacha
El séptimo día es de despedida: playas, artesanías y la sala étnica antes de ir al aeropuerto y volver a Bogotá.
Playas, artesanías y la sala étnica
Riohacha cierra el viaje con lo que tiene a mano: una costa bordeada de palmeras, playas y puestos artesanales. Camina por las playas, observa las artesanías y compra lo que quieras llevarte.
Antes de ir al aeropuerto, visita la sala étnica.
Tips para viajar a La Guajira
| País | Colombia |
| Días recomendados | 7 |
| Mejor época | Colombia no tiene estaciones · el clima es similar todo el año |
| Presupuesto por día (≈ USD) | A verificar · el tour de 7 días no es muy costoso y baja de precio si viajas en grupo |
| Moneda | Peso colombiano (confirma el cambio antes de viajar) |
| Idioma | A verificar |
| Dónde alojarte | Riohacha como puerta de entrada y salida · en el recorrido, alojamiento rústico del tour · puede que duermas en hamaca o chinchorro |
¿Cuántos días necesitas para conocer La Guajira?
Siete días es el recorrido completo y es el que yo hice: el más largo que ofrece la agencia, que también tiene paseos más cortos.
El plan entra y sale por Riohacha: el día 1 llegas en avión y el día 7 vuelves al aeropuerto para volar a Bogotá.
¿Cómo te mueves por La Guajira?
Con tour. Aquí no hay caminos, casi todo es desierto y te pierdes muy fácil; si te pierdes, es peligroso, porque las carencias son grandes y la infraestructura es mínima. Sin guía tampoco sabes qué lugares ver ni cómo llegar a ellos.
Contrata con una agencia local y, mejor todavía, con guías wayús: nadie recorre esas tierras como ellos. Yo fui con Guajira Tours y mi guía, Ángel, era wayuu; la organización, la comida y el hospedaje funcionaron perfecto, y es uno de los paseos que más recomiendo de todos los que he hecho en Colombia.
💡 Tip: El turismo tiene un impacto económico fuerte en la región y los wayús se sienten orgullosos de mostrar su tierra y su cultura.
¿Cómo es el clima en La Guajira?
Caluroso y muy ventoso. En el desierto no hay dónde esconderse del sol, y en Colombia hay 12 horas de luz todos los días.
Aun así se aguanta mejor que Cartagena u otras ciudades costeras: el calor seco del desierto es mucho más llevadero que el calor con humedad. Las noches son otra cosa: con tanto viento puedes llegar a sentir frío, sobre todo durmiendo en hamaca.
¿Qué debes empacar para La Guajira?
- Bloqueador: muy fuerte, porque no hay sombra en el desierto.
- Un suéter o saco: para dormir, por el viento de la noche.
- Ropa por capas: si además pasas por Bogotá, Medellín o Cartagena, con camisetas, saco y chaqueta estás cubierto: camiseta en Cartagena y Medellín, saco para las noches frías de Medellín y chaqueta encima en Bogotá.
- Expectativas rústicas: puede que no tengas wifi, ni buenas camas, ni siquiera duchas.
¿Es seguro visitar La Guajira?
Colombia es un país seguro para viajar, sin importar lo que muestren las series y las películas; en las ciudades turísticas el mayor riesgo es que te roben el celular, igual que en Barcelona, Ciudad de México o París.
En La Guajira el riesgo es otro y es logístico: perderte en un desierto sin caminos, sin infraestructura y sin quién te auxilie. Por eso insisto en el guía. Ve preparado también para lo social: esta es una de las regiones más pobres del país, vas a ver familias y niños viviendo en el desierto sin agua ni comida, y a veces hacen pequeños peajes para parar el carro y pedir comida.
¿Cuál es la moneda y cómo se paga en La Guajira?
Se paga en pesos colombianos y cuando grabé el episodio, un dólar equivalía a unos 4.000 pesos. Suena a mucho dinero, pero todos los precios llevan tres ceros de más: quítaselos y tienes la proporción. Una botella de agua cuesta 2.000 pesos, como decir dos dólares.
Entre los wayús el dinero casi no circula: allí manda el trueque.
¿Qué costumbres wayús debes conocer antes de ir?
El nombre de la región viene del wayuunaiki y significa «nuestra tierra». Ese sentido de pertenencia está aferrado a cada costumbre, y explica por qué los wayús se han opuesto a que se construya infraestructura turística aquí.
- Taroa: las dunas son sagradas y se entra descalzo.
- Cabo de la Vela: terreno sagrado, porque es su paraíso.
- No son los únicos: también hay etnias wiwa, kogui, arhuaca y kankuama, algunas de las que aparecen en la Sierra Nevada y el Tayrona.
Ve con la mente y el corazón abiertos. Son culturas que viven en condiciones muy malas y aun así mantienen intacto un estilo de vida completamente distinto al nuestro.
¿Hay alguna música o cultura viva imperdible?
El vallenato. La UNESCO lo declaró patrimonio inmaterial de la humanidad, y advierte que el riesgo de perderlo es muy alto.
Su origen se discute. Algunos creen que se originó en La Guajira, porque acá había muchos juglares: personas que iban contando historias entre los diferentes pueblos, sin leer, solo con su memoria, y que muchas veces cantaban la historia para recordarla mejor. De ahí sale la idea de que el vallenato es una representación del realismo mágico, porque cuenta historias con música. Otras teorías lo llevan a Valledupar: cuando a los de allá les preguntaban de dónde eran, respondían «soy nato del valle».
El género tiene una influencia triétnica, una mezcla de la cultura española, la afro y la indígena. Originalmente solo tiene tres instrumentos, uno por cada cultura:
- Acordeón: europeo, la herencia de los españoles, que en sus maletas trajeron también la costumbre de contar historias con música.
- Tambor: africano, el de los esclavos que usaban sus tambores, ritmos y bailes para descansar y comunicarse.
- Gaita: indígena, de los que escaparon de los españoles hacia las montañas e hicieron música que imitaba a la naturaleza.
En la Costa Caribe hay muchos artistas excelentes de vallenato, pero el más famoso es Carlos Vives, que se sale un poco del género y lo mezcla con pop, rock o reguetón. Gracias a esa fusión lo popularizó y lo difundió por todo el país.
La otra cultura viva es el tejido: en las mochilas wayús, hechas a crochet, los colores y las figuras geométricas representan el agua, la tierra, el aire y el fuego, y no son adorno sino objetos sagrados. De la misma tradición salen las hamacas y los chinchorros, que llegan a pesar seis kilos.
¿Qué se come en La Guajira?
Comida de mar, y casi toda en Riohacha: es la única parada del itinerario con ciudad y con restaurantes pesqueros.
El resto de la mesa es colombiana. Los platos típicos del país son las arepas, las empanadas, los tamales, el ajiaco, el sancocho y la bandeja paisa. Y lo mejor de comer en Colombia son las frutas: se dice que hay más de 400 en todo el país, la mayoría disponibles todos los días del año, y varias no se consiguen en ningún otro lado, como el lulo, la gulupa, el maracuyá o la guayaba.
💡 Tip: Prueba el café colombiano: somos los terceros productores del mundo y nuestro café es reconocido mundialmente por su calidad y su sabor.
¿Vale la pena visitar La Guajira?
Sí, con los ojos abiertos. El viaje es extremadamente rústico, la región es de las más pobres de Colombia y duele ver empaques y botellas plásticas rodando por el desierto. Nada de esto es un destino de lujo.
A cambio tienes una naturaleza en un estado más virgen que casi nadie visita y, sobre todo, el cielo. Mira arriba: los amaneceres y atardeceres son únicos, y de noche se ven millones de estrellas y una raya blanca que es la Vía Láctea, con el sonido del mar de fondo. Es el cielo más bonito que he visto en mi vida.
