Traveling Flâneur

Qué ver en La Habana: plazas, Hemingway y las 5 experiencias imperdibles (2026)

Un itinerario ideal por La Habana incluye recorrer las cuatro plazas de La Habana Vieja, seguir los pasos de Ernest Hemingway desde el hotel Ambos Mundos hasta Cojímar, ver el Capitolio, el Gran Teatro y el Callejón de Hamel, salir del centro histórico por la Plaza de la Revolución, el Hotel Nacional y el Malecón, y vivir las cinco experiencias imperdibles de la ciudad, desde una clase de baile hasta un paseo en carro clásico.

La Habana, una de las ciudades más antiguas de las Américas, concentra sus mayores atractivos turísticos en La Habana Vieja:

  • Las cuatro plazas del centro histórico: Plaza de Armas, Plaza de la Catedral, Plaza de San Francisco de Asís y Plaza Vieja.
  • Los cinco lugares de Hemingway: los sitios donde el escritor dejó su huella, dentro y fuera de la ciudad.
  • Otros ocho lugares que deberías ver: dentro de La Habana Vieja y también fuera de ella.
  • Las cinco experiencias imperdibles: las que te muestran, en general, la cultura cubana.

La Habana, más que verla, hay que vivirla y sentirla.

📍 Las cuatro plazas de La Habana Vieja
Plaza de ArmasLa plaza principal · Museo Nacional de Historia Natural · Palacio de los Capitanes Generales
Castillo de la Real Fuerza y la GiraldillaSímbolo de la ciudad · imagen del ron Havana Club · la reina en el poder · vista desde la Plaza de Armas
Plaza de la CatedralLa plaza más antigua de La Habana · catedral barroca de la Virgen María · casa del Marqués de Arcos · edificios coloniales
Plaza de San Francisco de AsísIglesia de San Francisco de Asís · escultura El Diálogo · estatua de Chopin · Caballero de París: barba, mano y pie para la buena suerte · imperdible
Plaza ViejaLa más grande y la más nueva · niños, bailes y música en vivo · restaurantes alrededor
Entre plaza y plazaCalles empedradas · paladares · carros clásicos · mercados · foto de postal en cada esquina
📍 Los cinco lugares de Ernest Hemingway en La Habana
Hotel Ambos MundosSu habitación intacta · su escritorio · escritura de pie
La Bodeguita del MedioCuna del mojito, según la leyenda · 600 pesos, poco menos de USD 5 · foto de Hemingway · autógrafos en las paredes · imperdible
El FloriditaEl bar de daiquirís de Hemingway · origen disputado del trago · su foto con el daiquirí
Finca VigíaFinca de Hemingway · muchos años de residencia · ~30 minutos en carro · taxi desde el centro
CojímarPueblo a unos 14 km · «The Old Man and the Sea» · estatua de Hemingway · castillo muy bonito enfrente
📍 Cinco paradas más en La Habana Vieja y sus alrededores
Museo de la RevoluciónHistoria de la Revolución cubana · en remodelación y cerrado en abril de 2021 · apertura a verificar
El CapitolioRéplica del Capitolio de Washington DC · de los edificios mejor conservados de la ciudad · iluminado de noche
Gran Teatro de La Habana Alicia AlonsoBallet cubano de altísimo nivel · con el nombre de Alicia Alonso · escuela de baile de la capital · imperdible
Parque Central, Paseo del Prado y la esquina de la bola calienteHoteles importantes alrededor · tertulia de béisbol cada tarde · Plaza 13 de Marzo · estatua de José Martí en combate
Callejón de HamelPasadizo psicodélico · arte afrocubano y santería · artesanías y comida de los locales · cóctel El Negrón
📍 Tres lugares que no quedan en La Habana Vieja
Plaza de la RevoluciónCaras del Che Guevara y de Camilo Cienfuegos · «hasta la victoria siempre» y «vas bien, Fidel» · un poco alejada del centro: carro clásico o taxi · imperdible
Hotel Nacional de CubaJoya histórica todavía en funcionamiento · salón de la fama, de Walt Disney a Barack Obama · vistas al mar · café o mojito en los jardines
El MalecónPunto de encuentro de los cubanos · olas, sol y viento · un tramo o los 8 km completos
📍 Las cinco experiencias que hay que vivir en La Habana
Clase de baileSalsa cubana para principiantes · danzón, son, rumba, guaguancó, mambo, chachachá, rueda de casino y timba para el nivel siguiente · una hora · clase en la Casa Alta
Paladar o clase de cocina cubanaRopa vieja · arroz con frijoles · tostones, boniato y malanga · clase de cocina: mercado, selección de productos, preparación · Paladar Los Mercaderes: tamal, croquetas, risotto de ternera, crème brûlée de calabaza · La Guarida: cara y con reserva
Clase de mojitoCon Ernesto en la Casa Alta · siete ingredientes · macerado lento · el manojo con rama, no solo las hojas · también canchánchara
Show del Buena Vista Social ClubUSD 45 con 4 bebidas incluidas · hora y media · un cantante por canción · boletas en la mañana, aforo lleno · mejor solo el show · comida cara · imperdible
Tour en carro clásicoUna o dos horas · conductores como guías · acceso a la Plaza de la Revolución · barrios de embajadas y barrios marginales · Malecón y Bosque de La Habana

Las cuatro plazas de La Habana Vieja

La Habana Vieja es el corazón de la ciudad y el mejor lugar para ver la Cuba antigua y la moderna al mismo tiempo. Todo se descubre caminando, vagando como un flâneur, pero hay cuatro plazas imperdibles en el centro histórico.

Son la Plaza de Armas, la Plaza de la Catedral, la Plaza de San Francisco de Asís y la Plaza Vieja. Puedes hacerlas en cualquier orden, pero visítalas todas: cada una tiene una calle que descubrir, una historia que conocer y muchísimas fotos por tomar. Juntas te muestran los lugares de encuentro de los cubanos, con música, arte y buena gente entre construcciones lindísimas.

Plaza de Armas

Es la plaza principal del centro histórico y está rodeada de museos importantes, como el Museo Nacional de Historia Natural o el Palacio de los Capitanes Generales.

El Castillo de la Real Fuerza y la Giraldilla

Desde la Plaza de Armas ves el Castillo de la Real Fuerza de La Habana y, al lado, el símbolo de la ciudad: la Giraldilla. Es una estatua pequeña, y también es el símbolo del ron más famoso del país, el Havana Club.

Su historia es la de una reina. El esposo de la Giraldilla era el rey y quería encontrar para ella la fuente de la juventud, así que salió en un barco; se dice que nunca regresó. Ella asumió el poder y, cuentan, fue una de las mejores reinas que tuvo Cuba.

Plaza de la Catedral

Es la plaza más antigua de toda La Habana y, como dice su nombre, tiene la catedral de la Virgen María, de estilo barroco y una de las más antiguas de las Américas. La patrona de La Habana es la Virgen de la Caridad del Cobre.

La plaza está cerca de la casa del Marqués de Arcos y de otros edificios coloniales muy bonitos que vale la pena explorar.

Plaza de San Francisco de Asís y sus esculturas

Esta plaza tiene su catedral de San Francisco de Asís, pero lo particular son sus esculturas, de las más famosas de La Habana.

  • El Diálogo: una escultura moderna de dos personas hablando, en una esquina de la plaza.
  • Frédéric Chopin: una estatua del músico donde te puedes sentar al lado para la foto.
  • El Caballero de París: la estatua junto a la iglesia, y la foto obligada de tu visita a La Habana.

💡 Tip: Toca la barba, la mano y el pie del Caballero de París al mismo tiempo mientras te toman la foto: se dice que así tendrás buena suerte o que volverás a La Habana.

Plaza Vieja

Al contrario de lo que dice su nombre, es realmente la plaza más nueva de todas. Surgió a partir de las casas enormes de las clases dominantes de La Habana y después se reconstruyó.

También es la más grande y la que más actividad tiene durante el día. Siempre encuentras niños jugando, adultos hablando, gente bailando e incluso grupos de música tocando, con los restaurantes que rodean toda la plaza.

Entre plaza y plaza

Mientras caminas de una plaza a otra, aprovecha y piérdete por las pequeñas calles empedradas de La Habana Vieja. Encontrarás música, paladares, mercados y carros clásicos mezclados con esta arquitectura, que te darán una foto de postal en cada esquina.

Los cinco lugares de Ernest Hemingway en La Habana

Ernest Hemingway amaba La Habana y a Cuba entera. Visitaba el país con frecuencia para inspirarse en sus obras y dejó su huella por toda la ciudad: se cree que aquí escribió The Old Man and the Sea, entre muchas otras.

Con estos cinco lugares armas el recorrido completo de sus pasos: el hotel donde vivió, sus dos bares favoritos, su finca y el pueblito de Cojímar.

Hotel Ambos Mundos

En el hotel Ambos Mundos Hemingway vivió muchos años. Puedes entrar a su habitación, que conserva las mismas condiciones de cuando él estaba, con su escritorio incluido.

Se dice que escribía siempre parado y desnudo. Parado, porque fue herido en la guerra y le dolía estar sentado mucho tiempo; lo de desnudo nadie sabe explicarlo bien. Un escritor bastante particular.

La Bodeguita del Medio

En La Bodeguita del Medio nació el mojito, o al menos eso se dice. La leyenda cuenta que Hemingway agregó un manojo de hierbabuena a su ron y le gustó tanto el sabor que llegó al bar hablando de su manojito de hierbabuena.

Como hablaba mal español, los locales entendieron mojito: el mojo es una mezcla de hierbas de la cocina cubana y esa palabra les resultaba más familiar. Así quedó bautizado el trago, y este bar se volvió el lugar preferido de Hemingway para tomárselo.

Su foto sigue colgada ahí. Y no olvides firmar las paredes para unirte al millón de autógrafos que ya las cubren.

💡 Tip: El mojito cuesta 600 pesos, un poco menos de 5 dólares. Te confieso que a mí ese no me gustó.

El Floridita

“Mi mojito en la Bodeguita y mi daiquirí en El Floridita“, decía Hemingway. Este era su bar de daiquiris, el otro coctel que supuestamente inventó.

Un local me dijo que eso es falso. Según él, el daiquirí lo inventó Francis Drake, un pirata que amaba Cuba y el ron: navegando se le cayeron unas cerezas en el ron, le gustó el sabor y empezó a mezclarlo.

El origen del trago no está claro, pero sí se sabe que Hemingway se tomaba varios daiquiris aquí. Entra, mira la foto de él tomándose el suyo y degústalo tú mismo. Después de probar tantos cócteles, puede que hasta tú te vuelvas escritor.

Finca Vigía

Cerca de La Habana está la Finca Vigía, donde Hemingway también vivió muchos años.

💡 Tip: Está a unos 30 minutos en carro y llegas fácil en taxi desde el centro.

Cojímar

Cojímar es un pueblito a unos 14 kilómetros de La Habana. Se dice que aquí Hemingway escribió una de sus obras maestras, The Old Man and the Sea, y hay una estatua suya frente a un castillo muy bonito.

Cinco paradas más en La Habana Vieja y sus alrededores

Hemingway no es lo único que hay en La Habana. Fuera de las cuatro plazas y de su ruta quedan cinco atracciones más en el centro: el Museo de la Revolución, el Capitolio, el Gran Teatro, la esquina de la bola caliente y el Callejón de Hamel.

Museo de la Revolución

El Museo de la Revolución abre la lista de lo que queda por ver. Cuando yo fui estaba en remodelación; en abril de 2021 seguía cerrado y no se podía entrar.

Aun así lo dejo recomendado: mi guía me dijo que es uno de los museos más interesantes y completos sobre la historia de la Revolución en Cuba. Ojalá ya esté abierto cuando tú viajes.

💡 Tip: Confirma que ya reabrió antes de meterlo en tu recorrido del día.

El Capitolio

El Capitolio es otro símbolo de La Habana y se construyó replicando el Capitolio de Washington D. C. Es una de las construcciones más bellas y mejor conservadas de toda la ciudad.

💡 Tip: Míralo de día y vuelve de noche: la iluminación le da un toque mágico y deja fotos que parecen postales de La Habana.

Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso

El Gran Teatro de La Habana lleva también el nombre de Alicia Alonso, una de las bailarinas de ballet más reconocidas del mundo, cubana.

El ballet es muy importante en Cuba y siempre ha tenido un altísimo nivel. Las escuelas cubanas están entre las mejores del mundo gracias a la influencia soviética, y hay academias públicas que democratizan un baile exclusivo en el resto del mundo. En el teatro conoces de cerca esa magnífica escuela de baile de la capital.

Parque Central, el Paseo del Prado y la esquina de la bola caliente

El teatro está justo al frente del Parque Central, un parque rodeado de hoteles importantes. Ahí mismo está el Paseo del Prado, pero la fama del lugar viene de otra cosa: la esquina de la bola caliente.

El béisbol es, probablemente, el deporte nacional por excelencia de Cuba, y el país no solo tiene excelentes beisbolistas: también tiene grandes fanáticos del deporte. Todas las tardes se sientan en esa esquina de la bola caliente, como le dicen ellos, a hablar del juego.

Si caminas derecho por acá llegas a la Plaza 13 de Marzo, con una hermosa estatua de José Martí, el libertador cubano, muriendo en combate.

💡 Tip: Pásate por la esquina en la tarde, que es cuando se arma la conversación de béisbol.

Callejón de Hamel

El Callejón de Hamel queda un poco más alejado de La Habana Vieja, pero vale el desvío. Es una calle escondida, un pasadizo casi psicodélico en el centro de la ciudad, donde se congregaron artistas que presentan la cultura cubana y las creencias alrededor de la santería y del mundo afrocubano.

Si has visitado la comuna 3 de Medellín, este lugar es un poco parecido: a través del arte se logró recuperar a muchas personas que tenían adicciones y poca calidad de vida. Hoy todo el callejón es una muestra de artistas, artesanías e incluso comida que ofrecen los locales.

Hay un cóctel muy famoso acá, el Negrón, por si lo quieres probar. A mí no me pareció nada especial, y todos los cócteles en Cuba saben un poco igual.

Tres lugares que no quedan en La Habana Vieja

Estas tres paradas no quedan en La Habana Vieja, pero están bastante cerca y valen el viaje: una de las fotos más populares de la ciudad, una de sus joyas históricas y un punto de encuentro para los cubanos.

Plaza de la Revolución

La Plaza de la Revolución es una de las plazas más fotografiadas de La Habana. Tiene dos grandes esculturas de la Revolución sobre dos edificios enormes: una cara gigante del Che Guevara y otra de Camilo Cienfuegos.

Cada una va acompañada de la frase que la representa. La del Che dice “hasta la victoria siempre”; la de Camilo, “vas bien, Fidel”. No te la pierdas, aunque quede un poco alejada del centro.

💡 Tip: Hasta acá no llegas caminando, porque La Habana es muy grande: aprovecha uno de los carros clásicos que funcionan como taxis.

Hotel Nacional de Cuba

El Hotel Nacional de Cuba es una de las joyas históricas de La Habana. Este antiguo hotel todavía funciona como hotel de lujo, y por él han pasado famosos de todas partes del mundo y de todas las épocas: desde Walt Disney hasta Barack Obama, además de presidentes, celebridades, deportistas y artistas.

El hotel es lindísimo y sus jardines tienen vistas espectaculares al mar. Adentro está el salón de la fama, con todas las celebridades que se han hospedado acá; sorprende la cantidad de gente famosa que ha pasado por este lugar.

💡 Tip: Tómate un café o un mojito en los jardines y entra al salón de la fama.

El Malecón

El Malecón es un punto de encuentro para los cubanos. Vienen por el paisaje, el ruido de las olas, el clima, el sol, el viento y los amigos.

Tiene 8 kilómetros de largo, y los caminas enteros o solo un tramo si estás cansado. Es una experiencia muy recomendada y mágica.

💡 Tip: Si no quieres caminarlo, recórrelo en carro clásico: los conductores pasan por el Malecón en sus tours por los lugares icónicos de la ciudad.

Las cinco experiencias que hay que vivir en La Habana

Las plazas, los lugares de Hemingway y las otras paradas del centro te muestran la ciudad. Estas cinco experiencias te muestran la cultura cubana: la que no sale en las postales y que solo aprendes de las personas, sus voces y sus historias.

Toma una clase de baile

La música es uno de los elementos más significativos de Cuba, y muchos solo piensan en salsa cuando oyen hablar de música cubana. Pero la salsa cubana es particular y se ramifica en subgéneros, cada uno con su propio baile.

Si eres principiante, empieza por una clase de salsa cubana: es más lenta y te enseña los pasos básicos que sirven para cualquier salsa, donde lo único que cambia después es la velocidad. La salsa se baila saltándose un paso, así que se cuenta 1, 2, 3, 5, 6, 7: te saltas el 4 y el 8, y repites ese patrón.

Yo tomé una clase con una bailarina cubana en la Casa Alta y fue excelente: en una hora aprendes todo lo básico. Si ya dominas las bases y quieres algo más especializado, estos son los géneros que te recomiendo para bailar.

  • Danzón: el baile nacional de Cuba. Pausado, rítmico, cadencioso y ordenado. Surgió en Matanzas y Miguel Faílde es considerado su creador; uno de los mejores danzones, “Dos melodías”, lo compuso Juanito Márquez.
  • Son: nació en la región oriental, por Camagüey, Baracoa y Santiago de Cuba. Un cubano te diría que el son se baila “apretadito, pero relajado”: la pareja va mucho más cerca que en el danzón, con las piernas entrelazadas y movimientos pequeños. Lo cantaron y bailaron Celia Cruz y Compay Segundo, y es probablemente el género más querido de la isla, incluso considerado patrimonio cultural inmaterial.
  • Rumba y guaguancó: dos géneros de origen africano que desatan una explosión de movimientos. Son más eróticos y viven de la improvisación. La rumba pasó de baile marginal a sinónimo de fiesta: en países como Colombia, rumba significa justamente eso.
  • Mambo: una evolución del danzón que creó Orestes López. Es de los bailes más feroces, exige velocidad, energía y un movimiento espectacular de hombros.
  • Chachachá: nació con Enrique Jorrín en 1948, que lo bautizó por el sonido de los pies al chocar tres veces seguidas contra el suelo. Es de los más fáciles e intuitivos: 1, 2, 1, 2, 3.
  • Rueda de casino: baile grupal en círculo, hombre y mujer alternados, con alguien dirigiendo. Esa persona grita pasos como “dile que no” o “suzy q” y todo el círculo cambia de pareja, baila solo o hace pasos con quien tiene al lado.
  • Timba: el otro baile grupal, con más exhibición de bailes solos que de pareja. Muchos cubanos te dirán que la timba es el despelote total, porque tira más al jazz que a la salsa. Entre sus artistas famosos están Isaac Delgado y Los Van Van.

💡 Tip: Si nunca has bailado, no arranques por un género especializado: una clase de salsa cubana te da la base y desde ahí entiendes todos los demás.

Come en una paladar o toma una clase de cocina cubana

La comida es un elemento crucial de la cultura cubana, y hay dos formas de entrarle. La primera es una clase de cocina: yo hice una en La Habana y estuve en todo el proceso con locales, desde comprar en el mercado y seleccionar los productos hasta cocinar y comerme una de las mejores comidas que probé en toda La Habana.

Ahí aprendes los platos populares y las técnicas que te puedes llevar a casa: la ropa vieja, una carne desmechada con cebolla y pimiento rojo; el arroz con frijoles, clásico latinoamericano; y los acompañamientos como los tostones, el boniato y la malanga.

La segunda forma es comer en una paladar, y son los mejores lugares para probar comida cubana auténtica. Funcionan como las casas particulares: alguien abrió su casa y la volvió restaurante. Hoy algunas ya tienen bastante personal, pero normalmente las manejan los dueños con recetas caseras de sus abuelas o madres transmitidas por generaciones.

Una paladar muy famosa es La Guarida, la favorita de Fidel y los revolucionarios. En la fachada hay un gran mural con la definición de revolución y fotos de Fidel comiendo allí.

Mi favorita fue otra: Paladar Los Mercaderes, con la comida más rica que probé en Cuba. De entrada pide el tamal, las croquetas o las brochetas; de plato, el risotto de ternera; y de postre, el crème brûlée de calabaza. Todo es casero, y ahí conocí a Jamil, el dueño.

💡 Tip: La Guarida es uno de los restaurantes más caros y exclusivos de la ciudad y necesitas reserva; si lo que buscas es comida casera, cualquier otra paladar te sale mejor.

  • El tamal: es receta de la abuela de Jamil, y su mamá se lo hacía todos los días para desayunar.
  • El risotto y el crème brûlée: son recetas de su esposa, que recorre el restaurante revisando que todo salga tal como ella los preparó.
  • Los ingredientes: Jamil es pescador y solo usa productos de sus amigos campesinos, pescadores y carniceros, así que todo llega fresco.

Aprende a preparar un mojito

Antes de ir a Cuba pensaba que el mojito era un coctel más, porque todos me sabían igual. En una clase de cócteles entendí que prepararlo de una manera específica cambia drásticamente el sabor y la calidad.

El mojito de La Bodeguita del Medio, el que Hemingway declaró suyo, no me gustó. El mejor que tomé en toda Cuba fue el que hice yo mismo en la clase con Ernesto, en el bar de la Casa Alta.

Los ingredientes son limón, ron, hielo, zumo de limón, agua con gas, azúcar y hierbabuena. Parte el limón en cuatro, échale el azúcar y la hierbabuena y macera muy bien: entre mejor macerado, mejor el sabor. Después agrega el zumo de limón y el agua con gas y mezcla a fondo; al final, el hielo y el ron, y vuelve a batir todo con una cucharita.

Ese proceso tan largo es para un solo mojito, y esa es justamente la diferencia: los bares comerciales no mezclan bien por el afán de entregar. Ernesto también enseña a preparar la canchánchara y una creación suya, y bien hechos todos saben distinto.

💡 Tip: Usa el manojo entero de hierbabuena, con rama y todo: la rama da parte del sabor que se mezcla con el ron.

El show del Buena Vista Social Club

En La Habana hay muchos shows de salsa en vivo y la mayoría son turísticos, pero vale la pena vivir uno. Los dos más famosos son el Tropicana y el Buena Vista Social Club: el Tropicana perdió calidad en los últimos años y ya no es lo que era, al menos según los locales, mientras que el Buena Vista mantiene un nivel musical altísimo.

La entrada cuesta 45 dólares e incluye cuatro bebidas, las que quieras: cuatro cócteles, o mezclados con agua o sodas. También puedes ir a comer, pero la comida es cara para lo que es, así que mi recomendación es solo el show.

Son hora y media en las que cada canción la canta un cantante diferente y se mezclan todos los géneros de la isla, así que funciona como una muestra de toda su variedad musical. La banda es muy completa: bongós, maracas y clave armando la rumba junto a trompetas, trombones y pianos.

El Buena Vista Social Club lo fundó Compay Segundo, y muchos de los artistas originales de los años cincuenta y sesenta siguen tocando: impresiona ver a gente tan mayor con tanto talento y tanta pasión.

💡 Tip: El show se llena muy fácil: ve en la mañana a comprar las boletas para esa misma noche o para la siguiente.

Haz un tour en carro clásico

Cuando alguien habla de La Habana, la primera imagen que aparece es un carro clásico en una calle colonial. Se estima que Cuba tiene la colección de carros antiguos más valiosa y preciada del mundo, y es impresionante la magia que hacen los mecánicos del país para mantenerlos andando.

En la plaza principal o en la calle encuentras varios de estos carros, que en realidad son taxis, y te hacen un tour de una o dos horas por la ciudad. Aprovéchalos para llegar a donde no alcanzas a pie.

Recorriendo distancias largas ves el contraste completo de la capital: los barrios más ricos, con casas grandotas y jardines enormes, sobre todo donde están las embajadas, y también los barrios marginales, con casas casi destruidas. Los conductores hacen de guías, te cuentan las historias de cada lugar y pasan por sitios icónicos como el Malecón o el Bosque de La Habana, un parque enorme lleno de árboles.

Muchos de estos carros son la única opción de transporte que existió y que sigue existiendo en Cuba, porque los embargos y las sanciones han impedido que lleguen carros modernos. Más que belleza, lo que ves en ellos es la creatividad y la recursividad del pueblo cubano.

Tips para visitar La Habana

PaísCuba
Días recomendadosA verificar (yo estuve dos semanas en Cuba)
Mejor épocaMarzo y abril, los meses secos
Presupuesto por día (≈ USD)40 USD o EUR por persona solo en comida
MonedaPeso cubano, aunque casi todo se paga en dólares o euros en efectivo
IdiomaEspañol
Dónde alojarteCasas particulares en La Habana Vieja

¿Dónde alojarte en La Habana?

En Cuba no te alojas en un hotel, te alojas en una casa particular. Son casas que pertenecen a locales desde hace muchísimos años y que abren una, dos o varias habitaciones para recibirte. Casi siempre incluyen desayuno preparado por el dueño y suelen estar mucho mejor ubicadas que bastantes hoteles.

La diferencia de fondo es a dónde va tu dinero. Los hoteles pertenecen mayoritariamente al gobierno, así que te metes muy poco en la cultura cubana y tu plata va directo al bolsillo del Estado, no a sus habitantes. En una casa particular convives con cubanos, que son las personas más queridas que me he cruzado en todos mis viajes, y ellos te enseñan del país, su cultura y su historia.

Yo me quedé en la Casa Alta, en el tercer piso de un edificio diagonal a la Plaza Vieja, con una terraza que funciona como bar y restaurante. Camilo y Ernesto, los administradores, me dieron recomendaciones excelentes, y Marisela, la cocinera, me hizo algunos de los mejores platos que probé en toda La Habana. Está en el centro de todas las atracciones, es muy segura y es muy fácil llegar.

¿Cómo te conectas a internet en Cuba?

El acceso a internet en Cuba es muy limitado y la mayoría de los sitios no funcionan por el embargo. Booking y Airbnb los puedes consultar, pero estando en Cuba no te dejan reservar, y puede que la mayoría de las aplicaciones que usas en otros viajes tampoco estén disponibles. La isla vive aislada del mundo, no solo en el comercio sino también en internet.

Por eso te recomiendo no viajar a Cuba por tu cuenta, sino con una agencia privada. Si lo haces solo, no puedes planear mucho con anterioridad: llegas y coordinas todo allá a la marcha. Y viajar con agencias privadas o guías independientes, en vez de con los resorts del Estado, hace que tu dinero llegue a los cubanos.

Yo viajé con Localy Source Cuba Tours, una empresa neozelandesa que contrata y hace todo a través de personas cubanas. Me armaron un tour personalizado según lo que quería visitar, cuánto tiempo quedarme en cada lugar y qué actividades hacer. Mi guía, Osvaldo, es de Pinar del Río, lleva 16 años guiando y estuvo conmigo mis dos semanas en el país.

💡 Tip: Si eres estadounidense sí puedes viajar a Cuba, pero debes justificar el viaje con alguna de las razones permitidas por tu gobierno. Como Localy usa solo guías y transporte locales, puedes usar la razón de ayudar a las personas cubanas.

¿Cuál es la moneda y cómo se paga en Cuba?

La moneda local es el peso cubano, pero en la práctica casi no lo vas a usar. Fuera de Cuba no sirve para nada y dentro de la isla vale muy poco, así que todos los que viven del turismo prefieren cobrarte en dólares o euros. Los transan como si fueran la misma moneda, y también reciben libras y dólares canadienses.

Las tasas son un lío. La tasa oficial que ves en Google, 24 pesos por dólar, es mentira: en el banco está alrededor de 120 y en el mercado negro, restaurantes y lugares turísticos ronda los 180. Como los cubanos necesitan divisas para comprar productos de primera necesidad, ellos mismos te darán tasas mejores que las del cambio.

  • Lleva mucho efectivo: usar tarjeta puede salirte muy caro y son pocos los lugares que la aceptan. Las emitidas en Estados Unidos solo pasan en establecimientos del Estado, y ahí te cobran más por recibirlas.
  • Billetes pequeños: de 5, 10, 20 o máximo 50. Con los grandes muchas tiendas no tienen cambio suficiente.
  • Billetes impecables: si tienen una mancha o están un poco rotos, no te los aceptan.
  • Cambia poco a pesos: te sirven para comidas básicas o para propinas, y supuestamente es ilegal sacarlos del país, así que no te sobren.
  • CADECA, y no la del aeropuerto: es la casa de cambio oficial y la que menos comisión cobra, pero cambia en la ciudad, porque las tasas del aeropuerto no son las mejores.
  • MLC, ni la toques: es una moneda virtual equivalente al dólar, sin billetes, pensada como tarjeta monedero para los cubanos. Como turista podrías sacar una recargándola con euros, pero no la necesitas y el gobierno se queda una comisión de cada transacción.

¿Cuánto cuesta un viaje a La Habana?

Cuba es más cara de lo que piensas, sobre todo ahora que la inflación ha triplicado los precios de la comida y la bebida. No calcules para abajo, calcula para arriba.

Cuando yo fui había un fee estándar del gobierno de 15 dólares por comida: 15 el almuerzo, 15 la cena y el desayuno un poco menos, aunque en las casas particulares suele venir incluido.

Las experiencias se salen de ese cálculo: un mojito en la Bodeguita del Medio cuesta 600 pesos, un poco menos de 5 dólares, y la boleta del Buena Vista Social Club, 45 dólares con cuatro bebidas incluidas.

¿Cuándo es la mejor época para visitar Cuba?

Cuba es caliente en toda la isla y en todo el año; lo que cambia es la temporada. Hay una temporada seca y una lluviosa, y eso afecta a la agricultura.

Ve en la temporada seca: son los meses en que puedes ver las plantaciones de tabaco y disfrutar del buen clima en las playas.

💡 Tip: Cuba está en una zona muy sensible de huracanes. Evita toda la temporada de huracanes para no arriesgar tu viaje.

¿Es segura La Habana?

Sí. Cuba es extremadamente segura: puedes caminar a la hora que sea, por donde sea, sola o acompañado.

El mérito es de su gente. Los cubanos son probablemente la cultura más acogedora y amistosa que puedes conocer, y todos están dispuestos a hablar y a contarte sus historias, perspectivas y costumbres.

Otra cosa es lo que vas a ver. Cuba sufre mucha miseria y pobreza, hay muchas personas en la calle sin nada que hacer, y si quieres explorar la Cuba verdadera debes esperar esas condiciones. Seguridad y pobreza conviven aquí, y conviene llegar sabiéndolo.

¿Cómo te mueves por La Habana?

La Habana Vieja se recorre entera a pie, y esa es la mejor manera de descubrirla. Pero La Habana es una ciudad grande, de unos 2 millones de personas, y el resto de los lugares queda lejos.

Para todo lo demás están los taxis y los carros clásicos, que en realidad son lo mismo. Con ellos llegas a la Plaza de la Revolución, a la Finca Vigía, a unos 30 minutos en carro del centro, y a Cojímar, a unos 14 kilómetros.

¿Qué comida y bebida cubana debes probar?

De comer, tres platos: la ropa vieja, el arroz con frijoles y los acompañamientos de la isla, que son los tostones, el boniato y la malanga.

De beber, tres tragos: el mojito, el daiquirí y la canchánchara. El ron más famoso del país es el Havana Club.

Todo eso lo comes en una paladar; Los Mercaderes y La Guarida son las dos que te recomiendo.

💡 Tip: Los mejores cócteles no están en los bares: tómalos donde te los preparen con calma, en una casa particular o en una clase.

Otros destinos de Cuba

Si estás armando un viaje más largo, estas guías se combinan con esta: