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Qué ver en Bogotá: miradores, La Candelaria, comida local y escapadas cerca de la ciudad (2026)

Un itinerario ideal por Bogotá incluye subir a Monserrate, recorrer a pie La Candelaria, entrar a las iglesias del centro y al Museo del Oro, desayunar un tamal en La Perseverancia, comer donde comen los bogotanos en el Parque de la 93, jugar tejo como un local, escaparte un día a la Catedral de Sal de Zipaquirá y pasar un fin de semana en Villa de Leyva.

Bogotá, la capital de Colombia, está a 2.600 metros sobre el nivel del mar y es una de las ciudades más antiguas del país, fundada por Gonzalo Jiménez de Quesada en 1537 en un sitio conocido como el Chorro de Quevedo. Esto es lo esencial:

  • Cuatro miradores: Monserrate, el Cerro de Guadalupe, la Torre Colpatria y los miradores de La Calera.
  • La Candelaria: los sitios indispensables del centro histórico, para un recorrido con todo lo esencial.
  • Iglesias y museos: las cuatro iglesias del centro y los cuatro museos que recomiendo.
  • Comida típica: dónde desayunar, almorzar y cenar comida típica.
  • Zonas gastronómicas: las cuatro zonas donde van los locales a comer.
  • Planes de local: los planes alternativos, menos turísticos, que son populares entre los locales, y los planes para rodearte de naturaleza.
  • Escapadas de un día: Zipaquirá, Nemocón, Guatavita, La Chorrera y Chingaza.
  • Escapadas de fin de semana: destinos un poco más lejos, con tanto que hacer que vale la pena quedarse más tiempo.

Es una ciudad enorme, de muchos edificios y 8 millones de habitantes, pero está rodeada de naturaleza: los cerros la bordean y adentro hay más de 5.000 parques.

📍 Los cuatro miradores de Bogotá
MonserrateTeleférico ida y vuelta 22.000 pesos · unos 5 dólares · sendero peatonal de 7.000 escaleras · 40 a 70 minutos a pie · abierto todos los días menos martes, de 5 a. m. a 1 p. m. · iglesia del Señor Caído · tiendas artesanales · imperdible
Cerro de GuadalupeDetrás de Monserrate · iglesia · vista de Bogotá y de los cerros · solo en taxi o Uber · pocos turistas
Torre ColpatriaSegundo edificio más alto de Bogotá · entrada 10.000 pesos · unos 2,5 dólares · solo fines de semana · fachada LED de 6 a 11 p. m.
Los miradores de La CaleraParaderos en la vía al pueblo · atardecer · asados · mazorca del asador · arepa de choclo
📍 La Candelaria
Plaza de BolívarMonumento a Simón Bolívar · Catedral Primada · Capitolio · alcaldía · Palacio de Justicia · muchas protestas · recorrido de día, no después de las 6 p. m. · cuidado con carteristas · imperdible
Casa del Florero de LlorentePrimer grito de independencia · 20 de julio de 1810
La calle del DivorcioLeyenda de la cárcel de mujeres · mala suerte para las parejas
El Chorro de Quevedo y la calle del EmbudoSitio de fundación de Bogotá en 1537 · murales y grafitis · tour gratuito en bici por el Distrito Grafiti · 14 kilómetros
Librería MerlínLibros usados en muchos idiomas · postales antiguas · afiches · objetos de colección
La carrera Séptima y el séptimazoArtistas callejeros · música · shows de baile · comida callejera · fines de semana
📍 Iglesias y museos del centro
Iglesia de San AgustínColonial de 1642 · restos de Policarpa Salavarrieta, la Pola · espía de la independencia fusilada en 1817
Santuario de Nuestra Señora del CarmenObra iniciada en 1926 · gótico con toques bizantinos y árabes · rojo y blanco de las Carmelitas
Iglesia de San FranciscoDe 1557 · la más antigua de la ciudad · decoración barroca con oro
Iglesia-Museo de Santa ClaraDe 1647 · barroco recargado · más de 100 pinturas · entrada 4.000 pesos · alrededor de un dólar
Museo del OroLa mayor colección de objetos de oro del mundo · piezas muiscas y prehispánicas · la balsa muisca · imperdible
Manzana Cultural del Banco de la República: Museo Botero y Casa de la MonedaVarios museos juntos · gratis · gordos pintados y esculpidos por Botero · piezas de Picasso donadas de su colección personal
Centro Cultural Gabriel García MárquezA una calle de la Manzana Cultural · sala de exposición · librería · café · obra de Gabo y realismo mágico
Quinta de BolívarCasa regalada a Simón Bolívar tras la independencia · vivió allí desde 1821 · sede principal siendo presidente · jardines · amor con Manuelita Sáenz · fundación de la Gran Colombia
📍 Comida típica
El desayuno colombiano y la panadería Doña BlancaArepa y tinto · huevos pericos · chocolate con queso · panadería abierta desde 1950 · 1 o 2 dólares
La Perseverancia y el tamalPlaza de comida · tamal de masa de maíz con verduras y carne · alrededor de un dólar · platos típicos de todo Colombia · también para almorzar
La Puerta FalsaFundado en 1816 · el restaurante más antiguo de Colombia · ajiaco con tres papas, guascas y mazorca · almojábanas · postre de natas
Prudencia y el AquelarriComida típica transformada y modernizada · platos elaborados · buen servicio
Andrés Carne de ResSedes en Chía y en el norte de Bogotá · la original es la de Chía · decoración excéntrica · música, actores y baile · chicharrón, papa criolla, sancocho, bandeja paisa · celebración para extranjeros · imperdible
📍 Las zonas gastronómicas
Parque de la 93Restaurantes de toda cocina alrededor del parque · pantallas de fútbol · mercados de emprendedores · mercado navideño · Al Agua Patos para desayuno y onces · Café Reno para variedad
UsaquénBarrio de restaurantes, cafés y bares · mercado de pulgas los domingos al almuerzo · Italia Rústica · Osaki y su ramen
Zona TDos calles peatonales llenas de restaurantes · tiendas de marcas internacionales · centros comerciales Andino, El Retiro y Atlantis · Crepes & Waffles y sus helados · Wok con pescado del Chocó · noches y fines de semana · imperdible
Zona GCalles cerradas con mesas al aire libre · restaurantes caros y de experiencia · El Cielo, del chef Juan Manuel Barrientos, unos 60 dólares · Criterion, de los hermanos Rausch · menú de degustación
📍 Bogotá como un local
TejoDeporte muisca de más de 500 años, antes llamado turmequé · mechas · cerveza y comida · Turmequé, 15.000 pesos por persona · Club de Tejo la 76, 70.000 pesos por hora · imperdible
La ciclovía de los domingosDomingos por la mañana hasta las 2 p. m. · carrera Séptima y calle 26 · bici, caminata y patines · puestos de comida y agua
Los parques: Virrey, Chicó, Country y Simón BolívarPicnic, lectura y ejercicio · Parque de los Novios y su lago · conciertos como Rock al Parque y Salsa al Parque · Jardín Botánico José Celestino Mutis · 5 kilómetros de ciclovías
Sendero de la Quebrada La Vieja5,7 kilómetros por los cerros orientales · muchos pájaros · abierto solo de 5 a 11 a. m.
Parque Natural ChicaqueA 30 minutos de Bogotá · más de 20 kilómetros de senderos · 7 recorridos y 3 quebradas · entrada 18.000 pesos · unos 4,5 dólares · alojamiento en el parque
📍 Escapadas de un día
Zipaquirá y la Catedral de Sal45 a 90 minutos en carro · tren desde la estación de Usaquén, 2 horas · iglesia a 180 metros bajo tierra · recorrido de 2 kilómetros · tres naves · lámparas de sal de hasta 250 kilos · espejo de agua · 14 grados · imperdible
Nemocón y su mina de sal80 metros bajo tierra · 1.600 metros de túneles · 28 espejos de sal · esfera de piedra de 1.300 kilos · corazón de cristal de sal de 1.600 kilos · set de la película Los 33 y cascos autografiados
Guatavita y su lagunaPueblo de casas blancas · origen de la leyenda de El Dorado · tunjos de oro · hueco del explorador y drenaje inglés de 1823 · chunsua o casa ceremonial · caminata con guía · en carro o con tour
La Chorrera, en ChoachíConsiderada la cascada más alta de Colombia · a 45 minutos de Bogotá · cascada El Chiflón y almuerzo al lado · formaciones rocosas · Cueva de los Monos · rápel · camino exigente y resbaloso
Parque Nacional Natural ChingazaEcosistema de páramo · frailejones · territorio muisca · acceso en carro · formulario obligatorio 3 días antes
📍 Escapadas de fin de semana
Villa de Leyva4 horas en carro · clima frío · calles empedradas y fachadas blancas · Plaza Mayor de 14.000 metros cuadrados · iglesia parroquial del siglo XVII · Casa del Cabildo y Casa Nariño · Museo Paleontológico · Casa Terracota · chocolate caliente con queso · imperdible
Villeta2 horas de Bogotá · tierra caliente, unos 27 grados · fincas y piscina · río · tejo · hotel Casa Ambrosía · glamping
Ubaté95 kilómetros de Bogotá · clima frío · Embalse de El Hato, 130 hectáreas · basílica del Santo Cristo, de estilo gótico francés · estatua de la vaca y tributo a la leche · hotel Casa Yunque · cabalgatas y bici
Embalse del Neusa2 horas de Bogotá · unos 10 grados · camping · pesca · paseos en lancha · caminatas ecológicas · ropa abrigada · cobijas
Monguí y el páramo de Oceta3 horas y media de Bogotá · plaza principal y basílica · tour del páramo con Monguí Travels, 60.000 pesos o 15 dólares · valle de frailejones · considerado el páramo más bello del mundo

Las mejores vistas de la ciudad: Monserrate, Guadalupe, Colpatria y La Calera

Lo primero en Bogotá es subir y verla entera: cuatro sitios con las mejores vistas de la ciudad.

Monserrate

Monserrate es la montaña más famosa de la ciudad y tu primer destino en Bogotá. Subes en teleférico o a pie.

El teleférico es la opción rápida: compras los tiquetes en la caseta de la entrada y en menos de cinco minutos estás arriba del cerro.

La otra opción es el sendero peatonal, que arranca al lado de la casa del teleférico. Son 7.000 escaleras y entre 40 y 70 minutos de subida; con la altura, cada tramo cuesta más respirar. Yo recomiendo caminarlo: el recorrido es más bonito y lo haces a tu propio ritmo.

Arriba se ve todo Bogotá y, en un día soleado, es una de las mejores vistas de la ciudad. En la cima hay varias tiendas artesanales y una gran iglesia.

Esa iglesia guarda al Señor Caído de Monserrate, al que se le atribuyen milagros. Mucha gente sube a pedírselos, y muchos hacen las 7.000 escaleras descalzos o de rodillas, como peregrinaje.

💡 Tip: El sendero peatonal abre todos los días menos el martes, de 5 de la mañana a 1 de la tarde; el teleférico ida y vuelta cuesta 22.000 pesos, unos 5 dólares.

Cerro de Guadalupe

El Cerro de Guadalupe es la montaña que está detrás de Monserrate y es menos conocida. También tiene una iglesia, y desde ahí observas todo Bogotá, Monserrate y las otras montañas de los cerros.

Lo recomiendo mucho: es igual de bonito que Monserrate, o tal vez un poco mejor, porque no se llena de turistas.

💡 Tip: Solo se llega en carro, así que pide un taxi o un Uber.

Torre Colpatria

La Torre Colpatria es el segundo edificio más alto de Bogotá, después de Bacatá, y un lugar icónico de la ciudad.

Su fachada está cubierta de luces LED y, todas las noches entre las 6 y las 11, proyecta imágenes dinámicas sobre todo el edificio.

💡 Tip: A la torre solo puedes subir el fin de semana y la entrada cuesta 10.000 pesos, unos 2,5 dólares.

Los miradores de La Calera

La Calera es un pueblo cercano a Bogotá, y en la vía hacia allá hay muchos paraderos con una vista muy bonita de toda la ciudad. Son poco conocidos por los turistas y uno de mis lugares favoritos para un atardecer.

Los paraderos también tienen asados. Las mazorcas del asador y la arepa de choclo son mis favoritas, y las mejores de todo Bogotá están aquí.

El centro histórico a pie: plazas, independencia, grafiti y séptimazo

La Candelaria es el barrio colonial del centro y, probablemente, el favorito de los turistas en Bogotá. Está lleno de color y de casas viejas: aquí llegaron a asentarse los españoles, y Bogotá fue una ciudad muy importante en la época colonial.

Lo mejor que puedes hacer aquí es caminar sin destino, meterte por sus calles y descubrir sus casas, restaurantes y tiendas. Hay muchos hostales y muchas universidades, así que siempre hay gente, música y turistas.

Si solo tienes un día en Bogotá, haz un free walking tour por toda La Candelaria: es la mejor forma de recorrer sus lugares y conocer su historia. Si prefieres ir por tu cuenta, este es el itinerario que te propongo.

Una advertencia antes de empezar: haz todo el recorrido de día. La Candelaria es el centro de Bogotá y, como en los centros de las ciudades grandes, no es tan segura de noche.

💡 Tip: No visites La Candelaria después de las 6 de la tarde. Es el barrio con más turistas y, por eso, el que tiene más ladrones: lleva el celular y la cámara a la mano o guardados, porque los carteristas aprovechan cualquier descuido.

Plaza de Bolívar

La Plaza de Bolívar es la plaza mayor de la ciudad y el primer sitio que debes visitar en el barrio. Su nombre viene del monumento a Simón Bolívar que está en el centro: él fue el libertador de Colombia y de muchos otros países latinoamericanos, y llevó a Colombia a la independencia de los españoles.

En esta plaza se concentran los mayores poderes del país:

  • Catedral Primada de Colombia: el poder de la religión. Es muy bonita por fuera y por dentro.
  • El Capitolio: el poder de la legislación.
  • La alcaldía de Bogotá: el poder del distrito.
  • El Palacio de Justicia: el poder judicial.

Por eso muchas de las protestas se hacen acá: es un espacio abierto y cercano a todas las ramas del poder, que invita a los ciudadanos a levantar su voz. Desde la plaza, cada calle lleva a un rincón nuevo.

💡 Tip: Si encuentras la catedral abierta, entra.

Casa del Florero de Llorente

El nombre no dice mucho, pero la Casa del Florero de Llorente fue crucial en la historia de Colombia: aquí se dio el primer grito de independencia, el 20 de julio de 1810.

La calle del Divorcio

Sí, oíste bien: la calle del Divorcio. Es una de las calles más famosas de la ciudad, y también un poco graciosa.

Las leyendas dicen que aquí estaba la cárcel de mujeres, adonde antiguamente un hombre podía enviar a su pareja si esta le había sido infiel. Esta era, entonces, la calle donde las parejas se despedían. Algunos supersticiosos no la atraviesan con su pareja, para evitar la mala suerte que pueda llevarlos a un divorcio.

El Chorro de Quevedo y la calle del Embudo

El Chorro de Quevedo es el sitio donde nació la ciudad: Gonzalo Jiménez de Quesada fundó Bogotá aquí en 1537. Hoy es además un lugar lleno de arte urbano, y uno de mis rincones favoritos de La Candelaria.

Desde la plaza del Chorro sale una calle angosta, la calle del Embudo. Camina por ella: los murales y grafitis asombran. Bogotá es un museo al aire libre, y esta callecita es una de sus mejores galerías.

Si te gusta el arte urbano, hay también un tour gratuito en bicicleta por el distrito Grafiti.

💡 Tip: El tour de grafiti en bici es gratis, pero son 14 kilómetros: hazlo solo si te sientes cómodo montando en bicicleta.

Librería Merlín

Si te gustan las librerías, ve a Merlín. Vende libros de segunda mano, pero es enorme: es la librería más grande que he visitado en mi vida.

Hay libros por todas partes y en muchos idiomas. Si buscas un libro y nunca lo habías conseguido, aquí es probable que aparezca. También venden postales antiguas, afiches y objetos de colección.

La carrera Séptima y el séptimazo

La carrera Séptima es una de las calles más recorridas de Bogotá: conecta toda la ciudad, desde el centro hasta el norte. Está llena de artistas callejeros y música.

Los fines de semana, varias personas salen a caminar por acá para hacer un séptimazo. En los séptimazos se disfruta la vida callejera de Bogotá: shows de baile o de música en plena calle, o simplemente caminar probando todas las delicias de la comida callejera.

Las cuatro iglesias del centro y los cuatro museos que recomiendo

Colombia es un país católico: alrededor del 60% de la población es católica y un 20% cristiana. La religión ha pesado mucho en nuestra historia, y eso se nota apenas caminas por el centro, donde hay iglesias por todas partes.

Las más famosas son la Catedral Primada de Colombia, en la Plaza Bolívar, y la Iglesia del Señor de Monserrate, en la cima del cerro. Pero hay otras cuatro que valen la visita por su historia y su belleza, y la última ya es prácticamente un museo. Después de las iglesias vienen los cuatro museos que deberías visitar, empezando por el Museo del Oro.

Iglesia de San Agustín

La iglesia de San Agustín se construyó en 1642, como construcción colonial, y guarda los restos de una heroína colombiana: Policarpa Salavarrieta.

Policarpa, conocida como la Pola, fue una espía al servicio de las fuerzas independentistas criollas durante la reconquista española. Era costurera y trabajaba en las casas de las familias que apoyaban al rey de España. Mientras cosía escuchaba los planes realistas y después se los contaba a sus amigos revolucionarios.

La fusilaron en 1817. Hoy se la considera una de las mujeres más importantes de la historia de Colombia, y su memoria sigue aquí.

Santuario de Nuestra Señora del Carmen

El Santuario de Nuestra Señora del Carmen impresiona por fuera y por dentro. Es una iglesia más reciente: se empezó a construir en 1926, en estilo gótico, aunque combinado con elementos bizantinos y árabes.

Lo más particular son sus colores, rojo y blanco, los de la Orden de las Carmelitas. De ahí viene su nombre.

Iglesia de San Francisco

La iglesia de San Francisco se construyó honrando a San Francisco de Asís en 1557, y es la más antigua de toda la ciudad. Por dentro encontrarás decoraciones barrocas llenas de oro que te llevan directo a la época de la colonización.

Iglesia-Museo de Santa Clara

La Iglesia de Santa Clara se construyó en 1647 y es una de las mayores construcciones coloniales de la ciudad. Su estilo barroco, similar al de San Francisco, explica la cantidad de oro, y está decorada con más de cien pinturas en su interior.

Es una de las iglesias más recargadas en decoración y aun así muy bonita: tanto, que se considera un museo.

💡 Tip: La entrada cuesta 4.000 pesos, alrededor de un dólar, y vale mucho la pena.

Museo del Oro

El Museo del Oro es, para mí, el más importante de la ciudad: reúne la mayor colección de objetos de oro del mundo. Dentro hay una enorme exhibición de piezas arqueológicas y etnográficas de las culturas prehispánicas.

Son piezas invaluables, y no solo por el metal más preciado del mundo. Son un símbolo de nuestra identidad como colombianos y el recuerdo de las culturas indígenas que vivieron en el país. Antes de la llegada de los españoles, una comunidad indígena llamada muiscas vivía en Bogotá y hacía obras de arte con el oro que recolectaba.

Cuando llegaron los españoles robaron mucho oro, pero algunos indígenas alcanzaron a esconder sus piezas en tumbas y las salvaron del saqueo. Todas esas piezas se han ido recolectando a lo largo de los años.

La más famosa es la balsa muisca, célebre por la cantidad de detalle que tiene y porque representa El Dorado, la leyenda que llevó a tantas expediciones en busca del oro.

Manzana Cultural del Banco de la República: Museo Botero y Casa de la Moneda

Mi segunda recomendación es realmente doble, porque la Manzana Cultural del Banco de la República reúne varios museos muy buenos, uno al lado del otro. Los dos más grandes son el Museo Botero y la Casa de la Moneda.

El que más me gusta es el Botero. Fernando Botero es un artista colombiano reconocido por pintar personas, animales y objetos gordos, y por sus grandes esculturas de gordos. Creó un universo artístico nuevo con esas proporciones y lo representa en pinturas y esculturas.

Botero también es un gran fanático del arte: donó a estos museos piezas de su colección personal, de artistas reconocidos como Picasso y Matisse.

💡 Tip: Todos los museos de la Manzana Cultural son gratis.

Centro Cultural Gabriel García Márquez

A una calle de esos museos está el Centro Cultural Gabriel García Márquez. Tiene espacio de exposición, librería y café, así que puedes quedarte un buen rato.

El lugar está dedicado al escritor colombiano Gabriel García Márquez, también conocido como Gabo, Premio Nobel de Literatura. Su obra más conocida es Cien años de soledad, pero tiene muchas otras maravillosas: El amor en los tiempos del cólera, Del amor y otros demonios, La hojarasca. También era excelente escribiendo cuentos.

Toda su obra está llena de realismo mágico, un movimiento literario en el que la magia se presenta como algo normal, o en el que las cosas normales parecen mágicas.

💡 Tip: Compra uno de sus libros y empieza a leerlo en el café del museo.

Quinta de Bolívar

La Quinta de Bolívar fue un regalo para Simón Bolívar, el libertador de Colombia, después de conseguir nuestra independencia. Vivió allí por primera vez en 1821 y, cinco años más tarde, la casa se convirtió en su sede principal, cuando llegó a la presidencia de la república.

Aquí creció su amor por Manuelita Sáenz, y la casa fue testigo de eventos importantes de su vida, como la fundación de la Gran Colombia.

Es una de las casas coloniales más grandes, precisamente porque se le dedicó y se le regaló al libertador, y está rodeada de jardines.

Dónde desayunar, almorzar y cenar comida típica

En Colombia la primera comida del día es muy importante y se come mucho al desayuno. Después de visitar tantos museos vas a tener mucha hambre, y lo bueno es que estás rodeado de sitios donde comes delicioso y barato. Lo primero que te recomiendo es un buen desayuno.

El desayuno colombiano y la panadería Doña Blanca

Para un desayuno típico encuentras varios cafés y panaderías en el centro de la ciudad, además de puestos de comida en la calle, que normalmente tienen comida muy buena.

Un desayuno colombiano puede ser una arepa con un tinto. La arepa es como una pita o un pan, pero hecha de maíz, cocinada a la parrilla con mantequilla y a veces con queso por dentro. Tinto es como le decimos en Colombia al café negro. Otra opción típica son huevos y pan.

Una de mis panaderías favoritas es Doña Blanca, que existe desde 1950. Ahí siempre hay pan fresco para acompañar con huevos pericos y un chocolate con queso.

💡 Tip: Ese desayuno completo en Doña Blanca cuesta alrededor de 1 o 2 dólares.

La Perseverancia y el tamal

El desayuno más grande de todos es el tamal: masa de maíz rellena de verduras y carne. Un sitio donde encuentras buenos tamales es La Perseverancia, una plaza de comida con platos típicos, deliciosos y a buen precio.

A La Perseverancia también puedes venir a almorzar: hay una amplia variedad de platos típicos de todo Colombia.

💡 Tip: Un tamal cuesta alrededor de un dólar y es tan grande que te deja con energía suficiente para explorar el resto de la ciudad.

La Puerta Falsa

Otro restaurante para almorzar comida típica es La Puerta Falsa, fundado en 1816 y el restaurante más antiguo de todo Colombia.

Aquí pruebas el ajiaco, un plato típico de Bogotá: una sopa elaborada con tres tipos de papa, pollo, guascas y mazorca, que también se come con aguacate. De postre, las almojábanas, unos panes dulces pequeños típicos de Colombia. La otra opción es el famoso postre de natas.

Prudencia y el Aquelarri

Para almorzar comida típica un poco más elaborada y de fusión, el primer sitio es Prudencia. El segundo se llama el Aquelarri.

En los dos encuentras una gran variedad de platos elaborados: comida típica transformada y modernizada, con un poco de magia y un excelente servicio. Los dos son deliciosos.

Andrés Carne de Res

Para terminar el día y cenar, mi gran recomendación es Andrés Carne de Res, probablemente el restaurante más famoso de todo Colombia. No está en La Candelaria ni en el centro de Bogotá.

Tiene dos grandes sedes, una en Chía y otra en el norte de Bogotá. Yo recomiendo la de Chía, que es el restaurante original y mucho más grande. En la de Bogotá también comes delicioso, te diviertes, te asombras con la decoración y bailas toda la noche.

Andrés es conocido por la excentricidad de su decoración, un lugar difícil de describir solo con palabras. Siempre hay música, actores, bailarines y celebraciones. En las noches es uno de los sitios de fiesta favoritos de los colombianos y vas a encontrar muchísima gente.

La comida es típica y deliciosa: chicharrones, papa criolla, sancocho, bandeja paisa y otros platos más. Es una experiencia inolvidable que resume lo mejor del país: buena música, buena comida y buena gente.

💡 Tip: Di que no eres de Colombia y el restaurante te hará una celebración especial por ser un invitado.

Dónde comen los bogotanos: Parque de la 93, Usaquén, Zona T y Zona G

Fuera del centro histórico hay cuatro zonas donde salen a comer los locales, y cada una tiene su carácter: el Parque de la 93, un parque rodeado de restaurantes; Usaquén, más un barrio que un parque; la Zona T, dos calles peatonales llenas de restaurantes; y la Zona G, la de los restaurantes más caros y reconocidos.

Parque de la 93

Bogotá tiene muchos parques, pero este es especial porque está rodeado de restaurantes. Hay comida asiática, italiana, internacional, francesa y café: cualquier persona encuentra el tipo de comida que le gusta. Es un sitio muy popular y de fácil acceso.

El parque además programa cosas. A veces ponen grandes pantallas para ver partidos de fútbol, a veces mercados con pequeñas tiendas de emprendedores locales. En Navidad hay mercado navideño.

Para desayunar o tomar onces recomiendo Al Agua Patos, un lugar relativamente nuevo con un concepto distinto: todos los platos se sirven encima de una tostada hecha de maíz que el restaurante llama “un pato”. Los patos con huevo y las granolas son deliciosos y no se parecen a nada más que puedas probar.

Mi otra recomendación es Café Reno, que pertenece a los restaurantes de Leocats y trae toda la carta de los restaurantes de Zona K. Comida asiática, italiana, sushi, sopas, calentados, carnes: encuentras lo que se te antoje. Por eso es una buena opción para quien busca variedad.

💡 Tip: Al Agua Patos es la parada de desayuno o de onces; Café Reno, cuando buscas variedad en una sola carta.

Usaquén

Usaquén se parece mucho al Parque de la 93: también tiene un parque y, alrededor, muchos restaurantes, cafés y bares. La diferencia es que aquí los restaurantes no están solo alrededor del parque, sino en todas las calles cercanas. Es un barrio más que un solo parque.

En las noches es un lugar popular para cenar o tomar algo, y los domingos al almuerzo hay un mercado de pulgas con muchos productos artesanales. También es muy bonito para caminar, tomarse un café y disfrutar de Bogotá.

De todos los restaurantes que me gustan aquí, recomiendo dos. Italia Rústica, del chef Andrei, es mi favorito: la comida es deliciosa y el local es muy bonito. El mismo chef tiene otros restaurantes por Usaquén, de comida mediterránea o griega.

El otro es Osaki, un asiático con una amplia variedad. Su ramen me encanta y el lugar también es muy bonito.

💡 Tip: Ve un domingo al almuerzo por el mercado de pulgas, y deja tiempo para un café o un helado en el parque y una vuelta por las calles de alrededor.

Zona T

La Zona T se llama así porque dos calles peatonales forman una T, y las dos están llenas de restaurantes. Al lado hay tiendas enormes de marcas internacionales —Zara, Nike, Bershka, Adidas, Pull and Bear— y tres centros comerciales: Andino, El Retiro y Atlantis. Se llena en las noches y, sobre todo, los fines de semana.

Aquí están dos cadenas que encuentras en toda Bogotá y que son de los restaurantes favoritos de todos los bogotanos. Crepes & Waffles suena a postres, pero tiene una carta amplísima: desayunos, onces, almuerzo, café o cena. Mis helados favoritos de todo Colombia los hace este restaurante: muchísimos sabores, muy naturales, con sabores de temporada de ingredientes del país y de frutas exóticas de Colombia.

El otro es Wok, un asiático cuyo menú cambia según la pesca que se consiga. Todo el pescado es de pesca responsable y viene del Océano Pacífico, del departamento del Chocó. Las dos cadenas contratan a muchas madres cabeza de familia como meseras, y por eso ves a pocos hombres sirviendo: comer ahí es comer delicioso y apoyar a los colombianos.

💡 Tip: Si solo puedes probar una cosa en Crepes & Waffles, que sean los helados.

Zona G

La Zona G concentra muchos restaurantes y tiene algunas calles cerradas para comer afuera, en mesas al aire libre que se instalaron por el COVID. Los precios son un poco más altos, pero muchos de estos restaurantes son reconocidos porque no solo ofrecen comida deliciosa: ofrecen una experiencia a la hora de comer.

Los dos más reconocidos son El Cielo y Criterion. El Cielo es del chef Juan Manuel Barrientos y ofrece una experiencia multisensorial con platos teatrales. Criterion es un restaurante caro y fino de los hermanos Rausch, dos chefs reconocidos en Colombia, con platos auténticos de autor.

En los dos puedes pedir el menú de degustación: varios platos pequeños que te dejan saborear lo mejor del restaurante.

💡 Tip: Comer en El Cielo puede costar unos 60 dólares: no pagas solo la comida, pagas la experiencia.

Tejo, ciclovía, parques y senderos entre los cerros

Estos son los planes con los que los bogotanos disfrutan su ciudad como locales: un deporte en el que explotas mechas, una ciudad que cierra sus grandes calles los domingos, parques por todas partes y senderos entre los cerros y montañas de Bogotá. Son tres planes de local y dos senderos verdes.

Jugar tejo

El tejo es un deporte creado en Colombia y lo juega el 90% de los colombianos. Según la Secretaría de Cultura, nació hace más de 500 años entre los muiscas, la comunidad indígena que vivía en Cundinamarca. En esa época se conocía como turmequé y hacía parte de sus fiestas ceremoniales.

Hoy el tejo es un pequeño objeto metálico circular que lanzas a un tablero. En el tablero hay un círculo, casi como una diana, con cuatro mechas en cada esquina: intentas explotarlas y gana quien explote más. Jugarlo es divertido, pero sobre todo es un evento social, donde siempre hay cerveza y comida.

💡 Tip: Los mejores sitios para jugar son Turmequé, que cuesta 15.000 pesos por persona, y el Club de Tejo La 76, que cobra 70.000 pesos por hora.

La ciclovía de los domingos

Todos los domingos por la mañana, las grandes calles de Bogotá cierran parcialmente y quedan solo para bicicletas. Es la ciclovía, y muchísimos bogotanos salen a montar en bici, caminar, patinar y hacer ejercicio con amigos y familia. Las calles más populares son la carrera Séptima y la calle 26.

Por el camino encontrarás puestos de comida y agua que pone el gobierno.

💡 Tip: La ciclovía va hasta las 2 de la tarde, cuando las calles vuelven a abrir para los carros.

Los parques: Virrey, Chicó, Country y Simón Bolívar

Bogotá tiene más de 5.000 parques y creo que es una de las ciudades con más parques del mundo. Las zonas verdes te acompañan en todas partes, así que ir al parque a leer, hacer ejercicio, armar un picnic, caminar o simplemente descansar es un plan en sí mismo.

Tres parques populares son el Parque del Virrey, el Parque del Chicó y el Parque del Country: los tres son bonitos, grandes y perfectos para un día soleado.

El Parque Simón Bolívar es mucho más grande que estos, porque tiene varios parques adentro:

  • Parque de los Novios: con un gran lago.
  • Parque Central Simón Bolívar: donde se hacen los grandes conciertos y festivales, como Rock al Parque o Salsa al Parque.
  • Jardín Botánico José Celestino Mutis: el jardín botánico de la ciudad.

El Parque Simón Bolívar tiene 5 kilómetros de ciclovías y se le considera el pulmón de la ciudad por sus zonas verdes, su vegetación y su ubicación en el centro.

Sendero de la Quebrada La Vieja

El sendero de la Quebrada La Vieja te lleva entre las montañas de los cerros orientales por 5,7 kilómetros. Hay muchos pájaros en el camino, así que ve con los ojos bien abiertos y disfruta el sonido de la naturaleza.

💡 Tip: El sendero solo está abierto entre las 5 y las 11 de la mañana, así que tienes que madrugar.

Parque Natural Chicaque

Chicaque es un parque natural a 30 minutos de Bogotá con más de 20 kilómetros para hacer senderismo. Adentro hay 3 quebradas y 7 senderos distintos, y es un parque de conservación natural: la naturaleza que está cerca de la ciudad.

Si te gustan los trails, puedes dedicarle uno o dos días. También puedes quedarte a dormir en el parque, y ahí Chicaque deja de ser un paseo de un día y se convierte en una pequeña escapada.

💡 Tip: La entrada cuesta 18.000 pesos, unos 4,5 dólares.

Cinco paseos para ir y volver el mismo día

Cerca de Bogotá hay minas de sal, una laguna que originó una leyenda, la que se considera la cascada más alta del país y un páramo. A los cinco paseos puedes ir y volver el mismo día.

Zipaquirá y la Catedral de Sal

Zipaquirá es un pueblo al noreste de Bogotá. En carro el recorrido toma entre 45 y 90 minutos, según el tráfico. La otra opción es el tren: sale de la estación de Usaquén, pasa por La Caro y Cajicá, y tarda 2 horas.

El pueblo es bonito, pero su atracción más conocida es la iglesia subterránea que hay dentro de una enorme mina de sal: la Catedral de Sal. Está incrustada en el Cerro de Zipa —el Zipa era el jefe máximo de los muiscas—.

La nueva sede de la mina se inauguró en 1995 y está a 180 metros bajo tierra. Para construirla se extrajeron 250.000 toneladas de roca sal. Es la mayor reserva de roca sal del mundo y recibe alrededor de 600.000 turistas al año.

La minería es un trabajo muy peligroso y la mayoría de los mineros son creyentes: las capillas al final de los túneles eran el espacio donde se sentían seguros mientras excavaban, y de ahí surgió esta enorme catedral dentro de la mina. Hoy es un sitio turístico, pero sigue siendo un lugar religioso importante en el país.

Al entrar se siente el olor a mineral y la oscuridad. El recorrido es de unos 2 kilómetros entre luces de colores y túneles decorados con lámparas hechas 100% de sal, que pueden llegar a pesar hasta 250 kilogramos; se elaboran con una técnica llamada sal aglomerada y las hacen artistas de Zipaquirá. Verás 3 naves —la del nacimiento, la del bautismo, y la de la vida, muerte y resurrección—, cada una con su altar, y el espejo de agua, un efecto óptico muy divertido para las fotos.

💡 Tip: Dentro de la mina la temperatura promedio es de 14 grados centígrados: es relativamente fría, tenlo en cuenta antes de bajar.

Nemocón y su mina de sal

Para seguir con las minas, el segundo paseo es Nemocón, otro pueblo cercano a Bogotá con una gran mina de sal. Es menos popular que Zipaquirá, pero su mina es igual de impresionante.

Esta mina es un poco menos profunda: está a 80 metros bajo tierra y tiene 1.600 metros de túneles. Entre 1816 y 1968 se extrajeron unos 8 millones de toneladas de sal. Destacan sus 28 espejos de sal, que servían para disolver las rocas de sal y hoy son de los mejores sitios para fotos.

En el recorrido se ven estalactitas y estalagmitas, e incluso hay un sendero ecológico. Entre los atractivos más famosos están una enorme esfera de piedra de 1.300 kilos que simboliza el mundo y un cristal de sal de 1.600 kilos tallado en forma de corazón.

  • La sal valía más que el oro: para los muiscas, los indígenas que vivían en Cundinamarca, la sal conservaba los alimentos mientras que el oro solo servía para collares y decoración.
  • De la sal viene “salario”: la sal fue la primera moneda de Colombia, y por eso llamamos así al dinero que recibimos cada mes.
  • Aquí se grabó “Los 33”: la película sobre los mineros chilenos atrapados en la mina se filmó en Nemocón, y puedes entrar a ver el set de grabación.
  • Cascos autografiados: Antonio Banderas y Mario Casas, entre otros actores, dejaron sus cascos firmados en la mina.

Guatavita y su laguna

Guatavita es un pueblo de casas blancas y uno de los más famosos de Cundinamarca, porque acá está la Laguna de Guatavita. Se cree que en esta laguna comenzó la leyenda de El Dorado: aquí se hacía el rito indígena que representa la balsa del Museo del Oro de Bogotá.

La leyenda cuenta que en épocas precolombinas el nuevo cacique entraba desnudo a la laguna sobre una balsa. Mientras tanto, los indígenas lanzaban al agua pequeñas estatuas de oro llamadas tunjos, un oro considerado la semilla del sol. Esas ofrendas debían asegurarle un reinado exitoso al nuevo rey.

Los españoles conocieron el ritual y desde entonces muchos extranjeros exploraron la laguna buscando los supuestos tesoros hundidos en el fondo. Se llegó a creer que había una cantidad enorme de oro debajo del agua: un explorador incluso intentó abrir un hueco para secarla, y ese hueco aún existe. En 1823 los ingleses lograron drenarla y encontraron oro y esmeraldas, pero mucho menos de lo que se creía. La última pieza apareció en 2006 y desde entonces está prohibida la exploración de la laguna con esos fines.

Para conocer todas estas creencias se hace una pequeña caminata con guía turístico. Al comienzo verás una chunsua, o casa ceremonial, que representaba los lugares sagrados de los muiscas. Cuando yo visité, mi guía me enseñó algunas palabras en idioma muisca, como “changua”, que hoy es una sopa pero que en muisca significaba “bueno”.

💡 Tip: Llegar no es fácil: ven en carro o consigue un tour que te traiga desde Bogotá.

La Chorrera, en Choachí

La Chorrera es considerada la cascada más alta de Colombia y está a solo 45 minutos de Bogotá, en Choachí, un pueblo de Cundinamarca. La cascada hace parte de un parque protegido y la visita se hace como una caminata de un día.

En la zona de camping pagas la entrada al parque y, si quieres, también el almuerzo, que se sirve en un pequeño restaurante al lado de otra cascada llamada El Chiflón. Los recorridos ponen a prueba tu estado físico: no son fáciles y tienen partes resbalosas, sobre todo si ha llovido los días anteriores. Aun así valen la pena por la cantidad de naturaleza del camino y por las cascadas del final.

El parque tiene más planes además de las cascadas. Puedes ir a las formaciones rocosas o a la Cueva de los Monos, y también hacer canopy o rápel, así que sirve para cualquier turista que busque aventura.

💡 Tip: La caminata a las cascadas es exigente: no la recomiendo para personas con restricciones de movilidad, personas mayores o mujeres embarazadas.

Parque Nacional Natural Chingaza

Chingaza es uno de los parques naturales más importantes y conocidos, y sus montañas todavía guardan los secretos de los muiscas. Para ellos las cosas materiales no tenían mucho valor, así que no quedan muchos restos de construcciones u obras: apreciaban más la naturaleza.

Lo especial de Chingaza es que te deja visitar uno de los ecosistemas más distintivos de Colombia, el páramo. En las montañas colombianas suele haber tres ecosistemas —el bosque, el páramo y el glaciar— y el páramo es el punto intermedio entre los otros dos.

Es un ecosistema clave para el planeta. En los páramos nace el agua dulce que bebe un millón de personas, se crea muchísimo oxígeno gracias a su vegetación y se controla el nivel de dióxido de carbono, porque el subsuelo lo retiene y ayuda a evitar el calentamiento global. El 50% de los páramos del mundo está en Colombia, aunque ocupan un poco menos del 3% del territorio continental.

Aquí también conoces al frailejón, una de las plantas más famosas del páramo. Es una planta pequeña que crece donde no crecen árboles, alimenta a aves como los colibríes, protege el suelo y regula el sistema de agua, porque capta y retiene toda el agua del páramo.

💡 Tip: A Chingaza debes ir en carro y, como es zona protegida, tienes que llenar un formulario por lo menos 3 días antes de tu visita.

Cinco pueblos y paisajes para quedarse más tiempo

Estos lugares están cerca de Bogotá, pero no tanto como las escapadas de un día. Cada uno tiene suficientes cosas para hacer, así que vale la pena quedarse más tiempo: un pueblo patrimonio, tierra caliente con piscina, un pueblo frío de lecherías y cabalgatas, un embalse para acampar y el páramo más bello del mundo.

Villa de Leyva

Villa de Leyva es un pueblo patrimonio famoso por sus fachadas blancas, sus grandes ventanales, sus puertas de madera y sus balcones con flores de todos los colores. Todas sus calles son empedradas. Está a cuatro horas en carro desde Bogotá y parece una ciudad de cuento: los ecos de la tradición hispánica de la colonización siguen en cada esquina.

La arquitectura tiene una influencia morisca del sur de España, y casi podrías confundir el pueblo con uno de Andalucía si no fuera por el clima frío. Fue fundada en 1572 y construida en un valle.

La Plaza Mayor es inmensa: 14.000 metros cuadrados, completamente empedrada, y se cree que es una de las plazas más grandes de toda América Latina. Tiene la iglesia parroquial, construida en el siglo XVII. En la época de la reconquista se ejecutó allí a los partidarios de la libertad; hoy la plaza se usa para festivales, como el concurso de cometas en agosto o el festival de luces en diciembre.

Lo que no te puedes perder, además de la plaza:

  • Casa del Cabildo y Casa Nariño: dos lugares históricos e importantes en Colombia.
  • Conventos e iglesias: el Convento de las Carmelitas, la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, San Agustín y San Francisco, un recordatorio del peso de la religión en la historia colombiana.
  • Museo Paleontológico: a las afueras, expone muchísimos fósiles encontrados en el valle, algunos de dinosaurios, que te llevan 130 millones de años atrás.
  • Casa Terracota: también a las afueras, una construcción impresionante con influencias de Gaudí, el arquitecto español.

La Casa Terracota es una de mis atracciones favoritas cerca de Villa de Leyva, porque demuestra que la influencia española no ocurrió solo durante la colonización, sino que sigue ocurriendo hoy.

💡 Tip: En Villa de Leyva hace frío: tómate un chocolate caliente con queso en una de las cafeterías de la Plaza Mayor, mirando las montañas y la iglesia principal.

Villeta

Villeta es el plan de tierra caliente, piscina y relax. Está a más o menos dos horas de Bogotá, es un pueblo lleno de fincas y el clima es muy soleado, de unos 27 grados centígrados u 80 Fahrenheit.

Hay hoteles para disfrutar de la piscina con paisajes inolvidables de montaña, un río al que puedes ir, y también puedes aprovechar el pueblo para jugar tejo. Para disfrutar Villeta al máximo recomiendo el hotel Casa Ambrosía: un hotel boutique con una gran piscina, comida deliciosa, paisaje increíble, servicios de masajes, un jardín muy bonito para caminar y acceso directo al río desde el hotel.

Acá también existe la opción de glamping, un concepto turístico muy popular en Colombia que mezcla el glamour y el camping: estás en la naturaleza, pero con todas las comodidades.

Ubaté

Ubaté está a 95 kilómetros de Bogotá, unas dos horas, y es otra opción para descansar de la gran ciudad, pero en un pueblo frío.

Lo primero que puedes visitar es el Embalse de El Hato, un espejo de agua de 130 hectáreas rodeado por las montañas. Lo puedes recorrer en pequeñas embarcaciones o hacer caminatas alrededor, y es un lugar ideal para un picnic con familia o amigos, o para pescar.

Después está la Plaza Central, con una iglesia de estilo gótico francés: la basílica de Santo Cristo de Ubaté. Se cree que es muy milagrosa, por lo que es importante en el departamento.

  • El tributo a la leche: Ubaté es uno de los pueblos más populares de Colombia en producción de leche, queso y otros lácteos, y tiene una gran estatua de una vaca para honrar los 70.000 litros de leche que se producen allí.
  • Casa Yunque: el hotel que recomiendo, con cocina de autor inspirada en los sabores locales, un gran jardín y un lago que rodean sus instalaciones.
  • Cabalgatas, caminatas y bici: desde ese mismo hotel se organizan cabalgatas y caminatas ecológicas, y puedes hacer recorridos en bicicleta por toda la región.

Embalse del Neusa

El embalse del Neusa es una gran fuente de abastecimiento de agua en Cundinamarca: controla las inundaciones y regula los caudales del río Neusa en las temporadas secas. Su construcción inició en 1948, a manos de la firma Winston Brothers and Company.

En los últimos años se convirtió en un atractivo turístico por su paisaje, su diversidad de fauna y flora y los planes que ofrece para escapar de la ciudad. Está a dos horas de Bogotá y es muy recomendado si quieres acampar. También es perfecto para pescar, hacer caminatas ecológicas, picnics o paseos en lancha por el embalse.

💡 Tip: El Neusa es muy frío, alrededor de 10 grados Celsius o 50 Fahrenheit. Si vas a acampar, lleva ropa abrigada, cobijas y todo lo que necesites para mantenerte caliente.

Monguí y el páramo de Oceta

Para llegar al páramo de Oceta primero tienes que visitar Monguí, a tres horas y media de Bogotá. Es un pueblo pequeño que se destaca por su plaza principal, su basílica y la tranquilidad de sus calles.

Pero su mayor atractivo no está en el pueblo, sino cerca: el páramo de Oceta está considerado el más bello del mundo y es el mejor conservado de Colombia. Está un poco más lejos que Chingaza, y aun así es impresionante. La mitad de todos los páramos del mundo se encuentra en Colombia, y son ecosistemas extremadamente importantes para la generación de agua dulce y potable.

Adentro hay un valle de los frailejones que te hará pensar que estás en otro planeta. El frailejón es una planta pequeña que crece donde no crecen los árboles: alimenta a aves como los colibríes y protege el suelo regulando el sistema de agua, porque capta y retiene el agua del páramo, casi como un cactus, pero de tierra fría.

💡 Tip: Para subir al páramo usa uno de los tours que salen de Monguí: la oficina de Monguí Travels ofrece el paseo por 60.000 pesos, unos 15 dólares.

Consejos prácticos para viajar a Bogotá

PaísColombia
Días recomendadosUn día como mínimo para La Candelaria; suma un día completo por cada escapada
Mejor época para visitarCualquiera: Colombia no tiene estaciones y el clima es parecido todo el año
Presupuesto por día (≈ USD)A verificar
MonedaPeso colombiano (confirma el cambio antes de viajar)
IdiomaA verificar
Dónde alojarseLa Candelaria, llena de hostales y universidades; las cuatro zonas de comida de los bogotanos —Parque de la 93, Usaquén, Zona T y Zona G—, con restaurantes de día y ambiente en las noches

¿Es seguro visitar Bogotá?

Sí. Colombia es un país seguro para viajar, sin importar lo que veas en las series y las películas. El mayor riesgo en Bogotá es que te roben el celular, y ese mismo riesgo lo tienes en Barcelona, Ciudad de México, Nueva York o París.

La Candelaria pide más cuidado: es el barrio con más turistas y, por eso mismo, con más ladrones. Es el centro de una ciudad grande y de noche no es tan seguro. Lleva el celular o la cámara a la mano o guardados, porque los carteristas aprovechan cualquier descuido.

💡 Tip: Recorre La Candelaria de día y sal del barrio antes de las 6 de la tarde.

¿Cómo es el clima y qué ropa debes empacar?

Bogotá es fría y estable: ronda los 16 grados centígrados (60 Fahrenheit) todo el año, porque la ciudad está entre montañas a 2.600 metros. No hay estaciones; lo que cambia es el día, que puede traer lluvia o un sol muy fuerte.

Empaca por capas: camisetas, sacos y chaquetas. Con esa misma maleta aguantas la lluvia bogotana y el calor si bajas a tierra caliente, como Villeta y sus 27 grados. Si vas a acampar al embalse del Neusa, que anda por los 10 grados, suma ropa abrigada y cobijas.

Y no olvides el bloqueador: en Colombia hay 12 horas de luz todos los días.

💡 Tip: Si el frío te gana, cómprate una ruana: el poncho abierto de lana de ovejo típico del altiplano cundiboyacense, una zona de clima frío como Bogotá.

¿Alguna precaución de salud?

El aviso principal es la altura. Bogotá está a 2.600 metros sobre el nivel del mar y puede que tengas un poco de dificultad al respirar.

Eso pesa en las caminatas. El sendero de Monserrate tiene 7.000 escaleras y toma entre 40 y 70 minutos: si no estás acostumbrado a la altura, cada tramo se siente más difícil, así que para cuando lo necesites. Lo importante no es llegar, sino el camino. La caminata a La Chorrera, por su parte, es exigente y tiene tramos resbalosos si llovió los días anteriores, así que no es plan para personas con restricciones de movilidad, personas mayores ni embarazadas.

¿Cuál es la moneda y cómo entender los precios?

Los precios suenan a mucho dinero porque todos van en miles. El truco para calcular es quitarle los miles al precio y quedarte con la proporción.

Una comida cuesta 20.000 o 30.000 pesos y una botella de agua, 2.000: lo mismo que pagar 2 dólares por esa botella en Estados Unidos.

💡 Tip: Si compras artesanías —una mochila wayuu o arhuaca, un sombrero vuelteado, una ruana—, cómpraselas directamente al artesano para que la ganancia le quede a él.

¿Qué puedes hacer gratis o con poco presupuesto en Bogotá?

Buena parte de lo mejor de la ciudad no cuesta nada:

  • Free walking tour: la forma más completa de recorrer La Candelaria si solo tienes un día.
  • Tour en bicicleta por el Distrito Grafiti: gratuito, pero son 14 kilómetros; hazlo solo si te sientes cómodo montando.
  • Manzana Cultural del Banco de la República: varios museos juntos, todos gratis.
  • Ciclovía: los domingos en la mañana las grandes calles cierran parcialmente para las bicicletas, hasta las 2 de la tarde, cuando vuelven a abrir para los carros.
  • Parques: la ciudad tiene más de 5.000, entre ellos el Virrey, el Chicó, el Country y el enorme Simón Bolívar.
  • Séptimazo: los fines de semana la carrera Séptima se llena de artistas callejeros, música y comida de calle.

Lo que sí cobra, cobra poco: la Iglesia-Museo de Santa Clara vale 4.000 pesos (un dólar), la Torre Colpatria 10.000 (2,5 dólares), la entrada al parque Chicaque 18.000 (4,5 dólares) y el teleférico de Monserrate, ida y vuelta, 22.000 (5 dólares); también puedes subir a pie por el sendero peatonal, abierto todos los días menos el martes, de 5 de la mañana a la una de la tarde. Un tamal ronda el dólar, y un desayuno de panadería con huevos pericos y chocolate con queso, entre uno y dos.

¿Qué comida es típica de Bogotá y qué debes probar?

Los dos platos de la ciudad son el ajiaco, que pruebas en La Puerta Falsa, y el tamal, que encuentras en La Perseverancia.

En Colombia la primera comida del día es muy importante y se come fuerte. Desayuna una arepa con un tinto, o huevos pericos con pan y chocolate con queso en una panadería como Doña Blanca. De postre, las almojábanas o el postre de natas.

Del resto del país prueba las empanadas, el sancocho, la bandeja paisa, los chicharrones y la papa criolla. Lo que más me gusta de comer en Colombia son las frutas: hay más de 400 y varias no se consiguen en otro lado, como el lulo, la gulupa, el maracuyá o la guayaba. Y el café, claro: somos los terceros productores del mundo y el nuestro es reconocido por su calidad.

¿Cuántos días necesitas en Bogotá?

Con un solo día, dedícalo entero a La Candelaria: el free walking tour te lleva a todos sus rincones y te cuenta su historia. Pero un día no alcanza para los cuatro miradores, las iglesias y museos del centro y las zonas de comida, así que la ciudad pide varios.

Las escapadas se suman aparte. Zipaquirá, Nemocón, Guatavita, La Chorrera y Chingaza son de ir y volver el mismo día, un día completo cada una; para Chingaza además tienes que llenar un formulario por lo menos tres días antes. Villa de Leyva, Villeta, Ubaté, el embalse del Neusa y Monguí quedan más lejos y tienen más cosas para hacer, así que pídeles un fin de semana. Chicaque funciona de las dos formas: uno o dos días, porque puedes quedarte a dormir en el parque.

¿Cómo es la vida nocturna y el plan de noche?

La noche no está en La Candelaria: el centro no es tan seguro después de las 6 de la tarde. El plan de noche está en las zonas de restaurantes y bares.

La Zona T, dos calles peatonales llenas de restaurantes, es muy popular en las noches y sobre todo los fines de semana. Usaquén es el plan de cenar o tomar algo con calma. La Zona G es la cara: restaurantes de autor con menús de degustación, donde una experiencia como la de El Cielo ronda los 60 dólares. Y para fiesta larga está Andrés Carne de Res, con música, actores, bailarines y baile hasta tarde.

Quedan dos planes para el final del día. La fachada de la Torre Colpatria muestra imágenes dinámicas en LED todas las noches, entre las 6 y las 11; subir, en cambio, solo es posible los fines de semana. Y para el atardecer, los miradores de La Calera, que además tienen asados: la mazorca del asador y la arepa de choclo.

El tejo es el otro plan de grupo, con cerveza y comida siempre en la mesa. En Turmequé cuesta 15.000 pesos por persona; en el Club de Tejo La 76, 70.000 pesos la hora.